El precio de los seguros de coches eléctricos e híbridos sería el principal factor por el que los conductores británicos deciden posponer la adquisición de estos vehículos de bajas emisiones. Así lo indica un estudio del Instituto de la Industria del Motor (IMI), recogido por Faconauto, que apunta que si bien los conductores en Londres ven los coches de bajas emisiones como una solución para mejorar la calidad el aire, el 65% no está dispuesto o no puede pagar el aumento de las primas del seguro.

Dentro del mercado británico, las aseguradores cobran hasta un 50% más para cubrir los coches eléctricos e híbridos debido al mayor precio de compra y a la actual falta de técnicos cualificados para repararlos, señala el IMI. De hecho, sólo el 1% de los mecánicos en el Reino Unido tiene la cualificación para llevar a cabo el trabajo en los sistemas de alta tensión de los eléctricos y todos ellos trabajan en concesionarios oficiales.

Igualmente, el 69% de los propietarios de automóviles de Londres está preocupado por la falta de puntos de recarga disponibles para el servicio de los vehículos eléctricos e híbridos, según la investigación del IMI. A pesar de que el Gobierno británico apoya el desarrollo de la infraestructura de carga con un fondo de 600 millones de libras, sigue sin hacer nada para mejorar la formación alrededor del vehículo eléctrico, según denuncia el IMI, que pide una inversión de 30 millones para tal fin, ya que lo considera otro obstáculo más para la expansión de la movilidad eléctrica.