Cetraa y Conepa han remitido al Gobierno un paquete de medidas que ayuden a reactivar el sector de la reparación y mantenimiento de vehículos, considerados servicios esenciales en el estado de alarma actual. Imposibilitados para la prestación de servicios al “público en general”, los talleres han limitado su actividad exclusivamente a los vehículos que dan servicio a la movilidad esencial permitida en estos momentos.

En base a la información trasladada por sus asociaciones, Cetraa y Conepa estiman que la caída de la actividad a raíz del estado de alarma ha provocado un desplome de la facturación de los talleres de aproximadamente un 95%.

Por todo ello, ambas organizaciones empresariales han elaborado un documento donde realizan una serie de propuestas urgentes para impulsar la actividad de los talleres y la posventa de automoción. Entre ellas, se contemplan medidas de carácter sanitario, priorizando la salud de trabajadores y clientes, con el objetivo de conseguir un marco de normalidad en el aprovisionamiento de material de protección y con la seguridad de que este cumple con los requisitos necesarios para su función.

También se realizan propuestas para mejorar la capacidad de financiación de los talleres y flexibilizar sus obligaciones tributarias durante 2020. Igualmente, se proponen medidas de carácter laboral y de Seguridad Social destinadas, por un lado, a los autónomos, como la suspensión de la cuota del mes de mayo y el establecimiento en general de una tarifa plana de 100 euros por un plazo de seis meses desde la finalización del estado de alarma, además de la prolongación de la prestación por cese de la actividad en caso de disminución de la facturación tras el estado de alarma.

Respecto a los trabajadores, ambas entidades apuestan por el mantenimiento de los ERTEs por fuerza mayor y la bonificación en las cotizaciones, con un compromiso de mantenimiento del empleo durante un periodo de un año.

En las actuales circunstancias, Cetraa y Conepa indican que se debería cambiar la actual tendencia de penalizar a nivel fiscal el uso del automóvil, mediante la adopción de medidas fiscales que fomenten el mantenimiento responsable y la transformación de los mismos, así como su utilización, garantizando la prevención de contagios, la seguridad vial y la preservación del medio ambiente, y el cumplimiento de los objetivos europeos de minimización de residuos al alargar su vida útil.