Una serie de quejas de la Asociación de Talleres de Ourense por la actuación irregular de un establecimiento que, de forma aparente, trabajaba al margen de la normativa, conducieron a una denuncia de la Guardia Civil contra el titular de ese taller, un hombre de 51 años que ahora se enfrenta a la apertura de al menos tres expedientes en el ámbito administrativo.

 

Las diversas inspecciones por la zona, informaron fuentes de la Comandancia de la Guardia Civil de Ourense, fueron llevadas a cabo por especialistas del Seprona, el servicio de protección de la naturaleza.

El interés en el caso permitió localizar el pasado día 6 de noviembre el taller presuntamente ilegal en Agra, que pertenece al municipio de Pereiro de Aguiar. En esta instalación se estarían haciendo de forma irregular trabajos de chapa, pintura y mantenimiento de vehículos.

De hecho, según hacen notar las mismas fuentes, no tenía nombre comercial, ni aparecía cartel anunciador alguna, ni siquiera existía ni era apreciable una razón social. Señalar, asimismo, que la instalación se encuentra en un lugar que resulta difícil localizar, cerca de la localidad de Melias.

Una de las irregularidades que la Guardia Civil descubrió en el curso de esta investigación tiene un impacto medioambiental que puede dar lugar a la apertura de diligencias penales, debido a que se estaba dando un tratamiento inadecuado a los residuos generados.