En relación a la última decisión adoptada por el Ayuntamiento de Madrid de restringir la circulación de vehículos en el centro, el presidente de Ganvam, Juan Antonio Sánchez Torres, ha defendido que rebajar los altos niveles de contaminación que registra la capital no pasa por limitar la circulación de los coches en función de su número de matrícula, sino en función de su antigüedad.

De esta forma, Sánchez Torres considera que “no tiene sentido” permitir la circulación de un coche con matrícula impar si éste tiene más de diez años y expulsa por su tubo de escape hasta un 95% más de partículas contaminantes que uno nuevo y eficiente, que debe quedarse “en casa” por tener una placa que termine en número par.

Según el presidente, la solución para hacer de las ciudades entornos más limpios no está en prohibir el uso del coche utilizando criterios arbitrarios, sino en articular una fiscalidad que incentive la renovación del parque. En este sentido, defiende, por ejemplo, la necesidad de adecuar el Impuesto de Circulación a criterios medioambientales, con el fin de desincentivar a los vehículos más contaminantes, que coinciden con los de mayor antigüedad y emisiones.

Además, Sánchez Torres aboga por dar continuidad a los planes de achatarramiento, que tan eficaces se han mostrado para impulsar el rejuvenecimiento del parque, máxime cuando tienen un retorno económico inmediato para el Estado vía impuestos. En concreto, las ocho ediciones del PIVE han permitido retirar de la circulación cerca de 1.180.000 vehículos, con una media de 16,4 años.