La empresa fabricante de baterías de litio A123 ha anunciado que, tras declararse en quiebra, ha llegado a un acuerdo de venta de sus activos a Johnson Controls. A123, con sede en Waltham (Massachusetts) y dedicada a la fabricación de baterías de iones de litio destinadas a vehículos eléctricos, venderá sus productos, cartera de clientes, sus instalaciones en Michigan y China, así como su participación en Shanghai Automotive, a Johnson Controls por 125 millones de dólares, según informó la compañía en un comunicado.

Esta transacción se produce después de que A123, que en 2009 recibió una subvención federal de 249 millones de dólares por parte del Departamento Estadounidense de Energía, se declarara voluntariamente en bancarrota. Además, Johnson Controls se ha comprometido a financiar con 72,5 millones de dólares a A123 para que pueda continuar con sus operaciones durante el periodo de tramitación del proceso de venta.
Por su parte, el presidente de Johnson Controls, Alex Molinaroli, apuntó que la "necesidad de vehículos más eficientes continúa incrementándose, lo que está llevando a los fabricantes de automóviles a adquirir nuevas tecnologías", y añadió que esta compra ayudará a su compañía a posicionarse como un "líder en el sector".