El Plan PIMA Aire de ayudas a la compra de adquisición de vehículos comerciales, dotado con 38 millones de euros de presupuesto, ha entrado en vigor, tras la publicación el sábado del correspondiente Real Decreto en el Boletín Oficial del Estado (BOE). El plan consiste en un incentivo de 2.000 euros para la compra de vehículos de hasta 2.500 kilos (mil aportados por el Ministerio de Medio Ambiente y otros mil por las marcas) y de 4.000 euros para los de más de 2.500 kilos (2.000 del Ministerio y 2.000 de las marcas) con etiquetas de eficiencia energética A, B, C ó D, a cambio de entregar para el achatarramiento vehículos de hasta 3.500 kilos con una antigüedad mínima de siete años.

Los beneficiarios de la iniciativa, que incluye ayudas a la compra de vehículos seminuevos (de menos de un año), serán profesionales autónomos, pequeñas y medianas empresas y entidades privadas, a quienes se otorgará la subvención para que sustituyan sus vehículos por otros más eficientes. No obstante, se limita el máximo de subvenciones a 200.000 euros por cada beneficiario.
En el texto del Real Decreto, el Gobierno justifica esta medida por el envejecimiento del parque de vehículos comerciales, con un 70% de las furgonetas con más de siete años, y por su impacto sobre el medio ambiente. Además, el Ejecutivo recuerda que las matriculaciones de vehículos comerciales ligeros sufrieron un retroceso del 27% el pasado año, sobre un volumen que ya en 2011 se situaba en el 50% del mercado potencial español.
El plan, que tendrá una vigencia de seis meses o hasta el agotamiento de los fondos, está dirigido a un mercado potencial de unos 35.000 vehículos, y su puesta en marcha tendrá un impacto de 140 millones de euros sobre la economía española, contribuyendo a elevar un 10% la producción de furgonetas en España. Además, ayudará a mantener o generar más de 700 empleos y elevará la recaudación fiscal en 50 millones de euros.
En un comunicado conjunto, Faconauto, Aniacam, Anfac y Ganvam dan la bienvenida al Plan, convencidos de que esta iniciativa "servirá para luchar contra el cambio climático y mejorar la calidad del aire de nuestras ciudades. Además, como los vehículos comerciales de reparto son un input transversal para el conjunto de la economía, su modernización elevará la productividad global".
Se ha calculado que este Plan podrá reducir de forma muy significativa las emisiones a la atmósfera. En concreto, un ahorro en partículas del 94%*, es decir, 114 toneladas al año, respecto al parque actual de más de 7 años, y unas reducciones del 70% de emisiones de NOx, es decir, cerca de 725 toneladas anuales y un 94%* menos. También se han calculado unas reducciones de cerca de Por otro lado, con la aprobación del Plan PIMA Aire se impulsará la fabricación de vehículos comerciales ligeros. España es el primer productor europeo de este tipo de vehículos. El efecto multiplicador que tiene el sector del automóvil, en fabricación y distribución, además permitirá el mantenimiento del tejido empresarial, conservando puestos de trabajo.