En el encuentro anual de la asociación de los concesionarios, Faconauto, su presidente Jaume Roura ha comenzado su mensaje “endulzando el año, que ya tocaba”. Roura definió el 2016 como un año muy positivo para los concesionarios, aunque “la crisis está aparcada pero no enterrada”.

Los concesionarios deben estar alertas a su futuro, “el que no lo haga lo va a pasar muy mal”, en cualquier caso, el modelo de la distribución del automóvil sufrirá una evolución, pero no una revolución respecto del que hoy conocemos.

Según las predicciones de Faconauto este año se venderán en España 1.157.000 vehículos y para el próximo año se espera un crecimiento del 5% al que contribuirán especialmente los todoterrenos. Esos niveles de venta sitúan el mercado en “velocidad de crucero”, 1.300.000, máximo 1.400.000 son las cifras en torno a las que sería lógico que se estabilizase el mercado en función de la realidad de la economía de nuestro país.

En la consecución de ese volumen de ventas el plan Pive ha resultado un pilar fundamental y, si no hubiera acabado en septiembre, se habría alcanzado el 1.200.000 vehículos vendidos en 2016.

En su mensaje Jaume Roura no quiso olvidarse de la posventa “seguimos teniendo grandes dificultades para rentabilizarla, la competencia y los talleres ilegales están perjudicando la posventa marquista. Además, el producto nuevo ha mejorado mucho y los coches cada vez pasan menos por nuestros talleres mientras que estos están estructurados para un número de entradas que no estamos alcanzando. Debemos apelar a las marcas para ajustar las estructuras a la demanda real: no hay duda de que esta es la gran asignatura pendiente que tenemos en el sector”.

“La posventa debería soportar el 65% de los costes de la concesión mientras que hoy estamos en el 35% y el 40% en algunas marcas. Esto es insoportable para nuestras empresas. Las marcas deben de entender que aquí hay que actuar con urgencia”.

Jaume Roura, a preguntas de esta redacción, nos contó que poco a poco las marcas están introduciendo la venta de un paquete de servicios que incluye el mantenimiento junto con el vehículo nuevo de modo que el que compre un automóvil tenga asignado un presupuesto mensual a su vehículo que no sufra altibajos ni de sustos (mantenimientos, seguros, …) sólo debe condicionar esa cantidad el uso del vehículo por el combustible que gaste. “Lo demás debe de estar cubierto desde el día de la compra”. Todo ello gestionado por los concesionarios “soluciones de movilidad”.