El Ministerio de Industria pretende modificar el real decreto que regula las Inspecciones Técnicas de Vehículos (ITV) en España, para permitir que puedan prestar este servicio los talleres y concesionarios de automóviles, que ahora tienen vetada esta actividad por un régimen de incompatibilidad.

El nuevo modelo reabre una guerra dentro del sector del automóvil. Mientras las patronales de fabricantes, concesionarios y talleres ven con buenos ojos la modificación normativa que liberalizaría la ITV - circunstancia que reclaman desde la década de los noventa -, las empresas especializadas que ahora lo gestionan y sus trabajadores se oponen frontalmente.

En el caso de Canarias, el servicio se gestiona a través de concesiones de 20 años de duración a compañías privadas especializadas, siendo solo dos las empresas que actualmente dominan el servicio de inspección: Applus Iteuve Technology y SGS ITV.

José Luis García, presidente de Femete, se muestra a favor de la liberalización de las ITV y destaca que "es bueno que haya una competencia libre, eso sí, siguiendo todas las reglas del juego, sin picarescas". García subraya que en Canarias hay un bipolio y Femete "denunció este hecho" hace ya muchos años.

El dirigente asegura que "no hay ningún problema en que los talleres, cumpliendo con todo lo que marque la ley, puedan hacer inspecciones a vehículos: la competencia libre siempre es buena porque regula muchas cosas, entre ellas, favorece la calidad y rebaja los precios". Serán los clientes, apunta García, "quienes decidan a qué taller llevar su vehículo en función de la calidad del servicio que ofrezca y el precio que fije".

Añade que "las empresas encargadas de hacer las inspecciones a los vehículos están teniendo en las últimas fechas unos buenos resultados pues el volumen de inspecciones ha aumentado debido a que los vehículos, con la crisis económica, no se están renovando como antes".