El Tribunal de Justicia ha declarado ilegales los números de teléfono con tarifas especiales que algunas compañías utilizan para su servicio posventa. Según informa el diario Cinco Días, los jueces europeos aseguran que esos recargos son incompatibles con la directiva europea de derechos del consumidor aprobada en 2011. A partir de ahora, esos servicios se tienen que facturar a precio de llamada normal, ya sea a un teléfono fijo o móvil.

La sentencia se deriva de una reclamación en Alemania, donde una empresa de aparatos eléctricos y electrónicos ofrecía a sus clientes un servicio telefónico con el prefijo 0180, con un coste superior al de una llamada estándar. La directiva europea exige que, en caso de ofrecerse un servicio telefónico posventa, el coste sea el de una “tarifa básica”, aunque la norma no define el concepto de tarifa básica.

Durante el juicio, algunos gobiernos, como el de Holanda, justificaron el sobrecoste porque interpretan que el concepto de “tarifa básica” incluye los costes adicionales de poner a disposición del cliente un servicio de consulta. El Abogado General del caso defendió esa definición porque las tarifas especiales pueden disuadir al consumidor de ejercer sus derechos, además de penalizarle por utilizar un servicio que ya aparecía incluido en su contrato con la empresa proveedora.