Los clústeres de automoción españoles, que agrupan a más de 800 empresas, reclaman “una estrategia clara y dialogada con todos los sectores implicados para abordar la descarbonización de nuestra economía, la transición energética y la lucha contra el cambio climático, frente a anuncios que generan incertidumbre a los fabricantes de automóviles, de equipos y componentes y a la industria auxiliar, a sus trabajadores y, en definitiva, a todos los usuarios y consumidores”.

Así lo han transmitido en el encuentro que han mantenido en Zaragoza los distintos clústeres de automoción del país. Este pronunciamiento está alineado con los que han realizado en los últimos días los fabricantes de automóviles y camiones a través de ANFAC, o los proveedores de automoción agrupados en Sernauto, tras conocer el proyecto de Ley de Cambio Climático y Transición Energética que prepara el Gobierno de España.

El sector de la automoción emplea en España a dos millones de personas y representa el 18% de las exportaciones, con una contribución al producto interior bruto (PIB) cercana al 10%

Los clústeres españoles de automoción recuerdan que “un sector con el peso de éste, que emplea directa e indirectamente a dos millones de personas en España y representa el 18% de las exportaciones, con una contribución al producto interior bruto (PIB) cercana al 10%, requiere al menos ser consultado a la hora de abordar una estrategia para afrontar el cambio climático y la transición energética. Estos retos, con los que la industria está comprometida, son además foco de cuantiosas inversiones y un enorme esfuerzo investigador”.

A juicio del sector de automoción español, que reitera su ofrecimiento para abordar de forma conjunta todas estas cuestiones, “la ausencia de una estrategia como la que ya han puesto en marcha países de nuestro entorno y la difusión improvisada de mensajes como los que hemos escuchado estos días, genera incertidumbre, confunde al consumidor que no sabe por qué tecnología optar y puede paralizar inversiones, repercutiendo con ello negativamente en el empleo en España, el segundo fabricante de vehículos europeo”.