Agentes de la Policía Local de Sevilla han precintado un taller mecánico en la zona norte de la capital hispalense que carecía de licencia para ejercer esta actividad, persistiendo en la misma pese a haber recibido orden de clausura previa por parte del Ayuntamiento, informa el periódico La Vanguardia.

Tras una llamada al teléfono de Emergencias de la Policía Local, desde el Centro de Control se envió una patrulla al taller, donde un ciudadano reclamaba la hoja de reclamaciones y en el establecimiento se negaba. Al llegar los policías locales contactaron con el cliente, quien denunció que llevaba esperando tres meses el arreglo de su vehículo.

A continuación, contactaron con el dueño del taller, que dijo carecer de licencia y mostró a los agentes la única documentación que disponía y, entre otros, una resolución del Ayuntamiento de Sevilla, de septiembre de 2016, ordenándole la clausura del taller, hasta que no fuese legalizada.

Los agentes inspeccionaron el establecimiento y localizaron un vehículo que estaban arreglando, así como los elementos propios de un taller de reparación, aunque también pudieron comprobar que vertía los residuos del aceite tanto en el inodoro como en el baño. Los agentes procedieron al cierre de la actividad, tras redactar las correspondientes actas de denuncia tanto por realizar la actividad sin estar habilitado, como por verter los residuos industriales en lugares no habilitados.

La información se ha trasladado al Ministerio de Industria y a la Delegación de Hábitat Urbano, Cultura y Turismo del Ayuntamiento para la oportuna revisión del expediente por la continuación en una actividad incumpliendo el precinto debidamente notificado.