El Gobierno del estado federado alemán de Baden-Wüttenberg ha acordado que, a partir de 2018, en los momentos en que se registre una alta contaminación, se prohibirá la circulación en su capital, Stuttgart, de vehículos diésel que no cumplan la norma de emisiones Euro 6.

El gobierno regional incluyó esta medida entre otras aprobadas para reducir los altos índices de contaminación de esta ciudad, con problemas por su especial orografía y localización en un estrecho valle.

La prohibición será efectiva cuando se decrete en Stuttgart una "alerta de contaminación", que se determina, explica la ciudad, cuando el Servicio Meteorológico Alemán prevé que va a haber al menos dos días seguidos de poca circulación de aire; sólo en enero la alerta se activó durante 17 días.

Según datos de la prensa local, en la ciudad hay matriculados 107.000 vehículos diésel y 73.000 de ellos no cumplen la norma Euro6, aunque habrá excepciones para vehículos de reparto.