El informe anual sobre tendencias del color en automoción, publicado anualmente por Standox, constata que los colores neutros siguen siendo los preferidos por los conductores. Durante el 2012, el blanco se ha mantenido con éxito como el color de automoción favorito a nivel mundial. Casi una cuarta parte de los coches nuevos vendidos en todo el mundo (el 23%) fueron de color blanco, un 1% más, aproximadamente, que en el año anterior.

El negro, que durante muchos años fue un clásico favorito, se coloca en segundo puesto, mientras que el plateado, que llegó a liderar el ranking en 2010, continuó su descenso hasta el tercer puesto, seguido del gris, en cuarta posición.
El informe anual sobre tendencias del color en automoción, publicado anualmente por Standox, el fabricante alemán de pinturas para coches, constata que los colores neutros siguen siendo los preferidos por los conductores. En 2012, los compradores de países tan diferentes como México, Japón, Estados Unidos o de los países europeos, se mostraron bastante conservadores a la hora de elegir el color de su coche. En opinión de Armin Sauer, coordinador de color en Standox Alemania, "los colores neutros se consideran atemporales y elegantes, y además garantizan un alto valor de reventa. Eso los convierte en la opción indiscutible, especialmente en tiempos de incertidumbre económica".
En 2012, las tonalidades de blanco siguieron siendo las más populares entre los colores neutros. "El blanco se ha impuesto como color de automoción en todo el mundo y está disponible en una gran variedad de acabados, desde los sofisticados blancos tricapa con efecto perlado hasta los blancos metalizados", explica Armin Sauer. "Al mismo tiempo, seguimos muy de cerca la evolución que están experimentando el marrón y el beige, que paulatinamente van cobrando más importancia en numerosas regiones. Estos colores naturales encajan perfectamente con la imagen de los vehículos eléctricos, propulsados con gas natural o híbridos -que serán cada vez más importantes en el futuro. La cuota mundial de coches nuevos en tonos marrones y beige ha aumentado un 1% y estos colores podrían incluso llegar a reemplazar al blanco como símbolo de conciencia medioambiental, reforzando así la imagen "limpia" de este tipo de vehículos.
Por su parte, el rojo y el azul, los clásicos entre los tonos cromáticos, ocuparon unas distantes quinta y sexta posición respectivamente en la mayoría de las regiones, en 2012. El resto de colores se mantienen en posiciones más alejadas. Pero Sauer está convencido de que los tonos sofisticados y llamativos serán cada vez más exclusivos y numerosos. "Veremos cómo proliferan los colores con complejos efectos especiales. Estos colores son productos específicos y a menudo se desarrollan solo para un modelo de coche concreto, lo que sin duda representará un desafío para los pintores".