La Autoridad de la Competencia de Francia abogó hoy por abrir progresiva y controladamente el mercado de los repuestos automovilísticos, en el que los fabricantes disfrutan de un "verdadero monopolio legal". De esa manera, se puede lograr que bajen los precios ya que los fabricantes automovilísticos controlan el 70% del mercado de componentes, según la Autoridad de la Competencia de Francia, donde la legislación prevé que sólo los fabricantes, como Renault o Peugeot, pueden producir y vender las piezas visibles del exterior de sus vehículos.

Ese organismo recomienda que se mantenga ese sistema en lo relativo a las piezas de serie, pero que "se levante, progresiva y controladamente, la restricción para las piezas de recambio destinadas a la reparación", como ocurre en once países de la Unión Europea (UE).
"La introducción de una cláusula de reparación tendría el efecto de hacer bajar los precios de los recambios visibles" tales como parabrisas, parachoques o retrovisores, permitiendo "un funcionamiento más eficaz del sector", indica la Autoridad de la Competencia de Francia.
Esa medida favorecería, además, el desarrollo de un mercado europeo, ya que se podrían fabricar en Francia piezas destinadas a repuestos de vehículos construidos fuera del país, especialmente en Estados que ya hayan adoptado esa liberalización.
Según ese organismo, seguir sus indicaciones no supondría una caída en la inversión en el diseño, "ni en la calidad, disponibilidad o seguridad de las piezas", añade. "Francia es casi el único país de Europa en el que, incluso corrigiendo la inflación, el precio de las piezas sueltas ha aumentado desde los años 2000 en torno a un 10%", señaló el presidente de la Autoridad de la Competencia, Bruno Lasserre.