Infrarrojos2012.1Los actuales equipos de infrarrojos, mucho más modernos, reducen de forma significativa el tiempo de secado de cualquier zona de la chapa de un vehículo. Recordemos, en este sentido, la enorme evolución mostrada en los últimos años, pues hace poco más de una década funcionaban de modo analógico y contaban con un único programa de secado.

De la mano de unos constantes avances tecnológicos, los equipos de hoy en día (digitales) incluyen opciones como el presecado y la regulación de potencia. Asimismo, el tipo de onda y el sistema de gestión-control digital de la potencia ofrecen resultados veloces y seguros, al tiempo que el ordenador interno permite establecer diversos programas y memorizarlos para homogeneizar el trabajo. El ‘display', por último, muestra en cada fase los parámetros seleccionados y el tiempo de trabajo que resta.

Se aprecian relevantes avances en el cuadro electrónico (facilita la programación de los procesos e informe de los tiempos restantes y la fase del secado en la que nos encontramos, ya sea presecado o secado a pleno rendimiento), Sistema Controller (dotado de un pirómetro para el control de la temperatura y un sensor de ultrasonidos para medir la distancia, lleva a cabo automáticamente la gestión total del ciclo de trabajo y garantiza la seguridad si la distancia entre pantalla y la superficie de secado es demasiado corta) y sensor de distancia (indica la distancia óptima a la que se deben colocar las pantallas: a menos de 50 cm., las lámparas se desconectan).

También en la denominada luz filtrada (debido al alto brillo que desprenden las lámparas de onda corta, existen infrarrojos con un filtro protector que elimina el deslumbramiento, permitiendo observar la evolución del proceso sin emplear gafas de protección) y en los tiempos de secado y presecado (acelera de forma progresiva la evaporación de disolventes, para evitar hervidos, puntos de aguja, secados defectuosos, sobrecalentamientos,…).

Formatos

Los formatos de dos a seis paneles son los más empleados en los talleres de carrocería, aunque debemos destacar el protagonismo de los paneles portátiles, que se muestran como una opción sumamente práctica para los pequeños golpes o zonas de complicado acceso.

Sin embargo, los infrarrojos de tres paneles son los idóneos, por su facilidad para moverse por el taller y cubrir cualquier parte de la carrocería. Del mismo modo, permite trabajar con cada lámpara independientemente - en el caso de pequeñas reparaciones -, se guarda con sencillez y tiene un precio de compra muy competitivo.

En los equipos de infrarrojos resulta básico, como indicábamos anteriormente, que puedan acercarse a la carrocería del vehículo sin problemas de riesgo. Muchos de los últimos avances lanzados al mercado se centran en esto mismo - incluso en las gamas medias, como asevera Launch -, especialmente tras la llegada de materiales digitales, “más ligeros y fáciles de trabajar para el operario”.

Rentables

En tiempos como los actuales, determinante es la rentabilidad y funcionalidad de las herramientas que conforman un taller. Infrarrojos2012.2Aquel que quiera agilizar sus reparaciones deberá contar, casi obligatoriamente, con un equipo de infrarrojos como elemento clave e imprescindible.

Recordemos, de hecho, que las lámparas infrarrojos realizan la misma labor que las cabinas de pintura, con un destacado ahorro de energía (hasta un 60 %) debido a su mayor velocidad.

De igual modo, son muy sencillas de utilizar, ofrecen una enorme capacidad de adaptarse a las dimensiones de los locales y flexibilidad para ser empleadas en cualquier área del taller. Opina Reauxi, que “cada vez están más convencidos los talleres de la utilización de secados mediante infrarrojos, por su rapidez y calidad”.

Son determinantes, como avanzábamos, si se desea aumentar la producción de modo considerable y mejorar la calidad de los acabados, “la principal demanda del cliente, junto al precio”. Son, sin duda, un complemento perfecto para reducir los tiempos de secado, al superar en contadas ocasiones el cuarto de hora.

“Los infrarrojos son una necesidad para hacer ciertos trabajos. Es una herramienta útil, práctica y, sobre todo, garantiza un buen y rápido acabado en la reparación del golpe”, recalca una de las firmas consultadas. EMM, en este sentido, indica que la mayoría de reparaciones efectuadas en talleres corresponden a golpes pequeños y medianos y ahí los infrarrojos demuestran una mayor eficacia frente a las cabinas.

Mercado

“El mercado se encuentra estancado”, asegura Car Repair System, que señala como clave la disminución de flujo de trabajo, lo que provoca la no dependencia de este tipo de equipos. “Cuando el taller está a pleno rendimiento se valora todo aquello que favorezca e incremente la productividad, pero cuando no es así, se deja de lado”, sentencia la compañía ubicada en Granada.

Otras reacciones, nos comenta Spanesi, es la búsqueda de modelos más económicos y accesibles, principalmente de un único panel. Pensamiento parejo al de EMM, que aprecia una tendencia hacia equipos más pequeños y móviles, y no tanto equipos con instalaciones complejas.

Para la propia compañía EMM seguimos con una fuerte crisis y uno de sus efectos será la generación de un nuevo marco de negocio, en el que las empresas de este sector romperán las barreras tradicionales de regionalización, entrega a las marcas,… para competir en un mundo abierto, sin más límites a los resultados que su gestión.

Por el contrario, en Launch han detectado un ligero aumento en las ventas, al ser un producto que no supone una gran inversión para el taller y le permite hacer pequeñas reparaciones, las más habituales en estos tiempos.

Suerte pareja experimentan en Reauxi, cuyas ventas en equipos aéreos, tipo Trackmaster, han crecido gracias a las instalaciones en zonas de preparación y cabinas de pintura.

“Se trata de un mercado maduro, que ha sabido mirar constantemente de frente la realidad para ser más competitivo, incluso en momentos donde la economía general no ayuda demasiado”, cree Sagola.