El Blog Ruta 401 de Loctite explica en un artículo cómo manipular la fibra de vidrio, tanto para reparar pequeñas fisuras o roturas como para unir entre sí distintas piezas o partes de este material. Las principales ventajas de la fibra de vidrio o poliéster son, por un lado, su gran flexibilidad y resistencia ante impactos y vibraciones, y por otro, lo sencilla que resulta de reparar, manipular y moldear. Además, es un material bastante más ligero que el metal, por lo que dota al vehículo de una resistencia similar pero con menor peso.

Cuando se trata de trabajar en el taller con fibra de vidrio, suele haber dos operaciones principales: reparación de fisuras o roturas en la pieza y unión de piezas de fibra de vidrio. Para la reparación de superficies se aplica masilla de fibra de vidrio con una espátula y se realiza la reparación del mismo modo que si estuviésemos preparando la chapa para su posterior pintado.

Para aplicar el adhesivo, antes se deben preparar las piezas a pegar, eliminando cualquier resto de suciedad que pudiera entorpecer la operación. Para la unión se suelen utilizar resinas adhesivas, algunas de las cuáles ya incorporan el activador en su composición. Un ejemplo de producto recomendado sería Teroson VR 20, resina que se aplica en las zonas elegidas para la unión. Una vez hecho esto, se deben esperar 5 ó 10 minutos hasta que la resina se seque. Para que la unión sea totalmente efectiva, se deben inmovilizar las piezas durante varias horas, dependiendo del producto.

Para la adhesión de fibra de vidrio. Loctite recomienda Teroson MS 9220, un adhesivo que resulta efectivo en materiales muy variados y que no incorpora solventes, además de Teroson PU 8597 HMLC, un adhesivo especial para el pegado de lunas, que cuenta con un periodo de inmovilización de una hora.