Las masillas sirven para rellenar las abolladuras e irregularidades de la carrocería u otros elementos en las tareas de chapa y pintura. Dependiendo del tipo de superficie sobre la que se quiera actuar existen distintos tipos de masillas de relleno, con diferentes usos y características, recoge un artículo del Blog Ruta 401 de Loctite.

- Masilla de poliéster. La más utilizada, que destaca por cualidades como su dureza, resistencia y una gran adherencia al acero. También están las masas de poliéster que se aplican a pistola (boquilla grande), con el objetivo de reparar grandes superficies o zonas donde no se llega con la espátula. Un producto recomendado sería Loctite PP.

- Masilla de fibra de vidrio. Se trata de masilla de poliéster que incorpora trazas de fibra de vidrio, lo cual le confiere una gran dureza y hace de ella un producto muy compacto. Ofrece una gran adherencia en diferentes superficies: fibra de vidrio, chapa, plásticos, etc. Un producto recomendado sería Teroson UP 325 GFF.

- Masilla metálica. Es otro tipo de masilla de poliéster, a la cual se le añaden partículas de aluminio. Con esta composición se consigue una gran adherencia en otros tipos de superficies como acero, aluminio o zinc.

- Masillas ligeras. También masillas de poliéster, en este caso caracterizadas por su baja densidad. Es bastante novedosa, que cuenta con algunas ventajas reseñables: se adhieren muy bien a cualquier superficie (acero, aluminio galvanizado, poliéster, plásticos, etc), su lijado es más fácil y son más fáciles de aplicar. Un ejemplo de este tipo de masilla sería Teroson UP 340 AGF.

- Masillas para plásticos. Se caracterizan por ser menos porosas, más ligeras y flexibles que las masillas que se usan en superficies metálicas. Hay masillas para plásticos estándar y otras masillas denominadas tapaporos, para perfeccionar el acabado. Un producto recomendado sería Teroson UP 320 PF.