Cataluña sufre cada año un total de 12.502 robos de vehículos asegurados, la mitad de ellos en Barcelona y su corona metropolitana; sin embargo, los municipios donde es más probable padecer uno de estos percances en relación al tamaño de su parque móvil son Sant Adrià de Besós y La Canonja. Estas son algunas de las conclusiones que arroja el estudio “Los robos de turismos en Cataluña. Datos 2015”, realizado por Estamos Seguros.

En Cataluña se produce uno de cada siete robos de coches en España, en concreto, el 13,7% del total nacional. Por robo se entiende tanto que los ladrones se lleven el vehículo en sí, como que se limiten a sustraer algo que se encontrara en su interior. El puesto destacado de Cataluña en el conjunto nacional de robos se debe, según el estudio, a la relevancia económica y demográfica de este territorio. En términos relativos, sin embargo, la comunidad autónoma se encuentra dentro de la media; es decir, Cataluña no es ni bastante más peligrosa (como le ocurre a la Comunidad de Madrid o Andalucía), ni mucho menos (Asturias o Galicia) que el resto del país.

Además, la gravedad de los robos ocurridos en suelo catalán es bastante menor que la del conjunto de España. En concreto, el coste medio de cada turismo que se roba ahí es un 21% inferior al del resto del territorio nacional. Barcelona determina en buena medida qué pasa en el conjunto de Cataluña y, según el informe, casi el 80% de los robos ocurre en esa provincia.

Cuando se fija la atención en el valor de lo que se roba, Lleida y Girona tienen un papel destacado, provincias más propensas a presenciar robos de vehículos de gama alta; de hecho, en Lleida un robo suele tener un coste medio un 21,6% superior al robo habitual en Cataluña, mientras que en Girona es un 6,1% mayor. Este hecho puede ser resultado de la proximidad de ambas provincias a la frontera francesa y a la posibilidad de dar salida al vehículo en el mercado internacional, refleja el documento de Estamos Seguros.

Un análisis por municipios sitúa a Barcelona y Badalona como las localidades donde hay más robos de turismos en términos absolutos, acumulando juntas el 20% de los siniestros por robo de toda la comunidad autónoma. Cuando lo que se analiza es la probabilidad de sustracción en relación con el parque móvil existente en tal o cual población, Sant Adrià de Besòs (Barcelona) y La Canonja (Tarragona) aparecen como los lugares más peligrosos: en el primero es casi tres veces más probable padecer un robo (186%) y en el segundo, más del doble (137%) que en el conjunto de Cataluña.

Al echar la mirada a la “Gran Barcelona”, se percibe cómo las localidades más propensas a presenciar robos son, en este orden, Sant Adrià de Besòs, Badia del Vallès, Castelldefels, Badalona, Santa Coloma de Gramenet y Sant Boi de Llobregat. Dentro de la capital, destacan Nou Barris y Sant Andreu como las zonas más propensas a presenciar estos delitos.