El teléfono móvil destaca como el complemento preferido por los usuarios de vehículos de empresa para diseñar y optimizar las rutas, al ser utilizado por un 31,8% de los conductores. Los sistemas de navegación no integrados son usados en el 24% de los coches, mientras que sólo el 20,6% de los vehículos cuenta con navegador integrado de serie, de acuerdo a los datos de la última edición del Observatorio del Vehículo de Empresa (CVO), promovido por Arval.

La edad media de los vehículos muestra con claridad la evolución de los sistemas de navegación. Así, los que no cuentan con ningún sistema superan los 8 años de edad media, frente a los 3,7 años de antigüedad de los que llevan el navegador de serie (integrado). Los vehículos donde se llevan equipos externos, bien sean teléfonos móviles o sistemas GPS (Tom Tom o similares) rondan los siete años de edad.

Los turismos y los 4x4 son los vehículos en los que está más implantado el navegador, un 30,5% lo tiene integrado y un 53,4% lo utiliza como equipo externo (GPS o aplicaciones móviles). Sólo un 16,2% no lo utiliza, frente al 31,1% que no lo usa en el caso de los vehículos comerciales. Si se toma como referencia el tipo de financiación, los vehículos de renting son los que en mayor medida tienen instalados de serie sistemas de GPS (33,6%), seguido muy de cerca por los vehículos en leasing (28,7%). Los que han sido comprados por la propia compañía presentan el menor porcentaje de integración (14,7%), sin embargo son los que en mayor medida usan dispositivos externos (59,2%).

La implantación de dispositivos telemáticos, que aportan servicios de valor añadido según las necesidades del usuario y permiten construir tarifas de seguro adaptadas, de momento sólo están implantadas en el 19,8% de los vehículos.

Comerciales, asignatura pendiente

La opción del dispositivo telemático es casi inexistente en los vehículos comerciales, mientras que esta tecnología abarca el 28% de turismos y todoterreno. En relación al método de financiación, el renting (39,1%) es la modalidad que incorpora en mayor medida este tipo de dispositivos tecnológicos, mientras que en el leasing alcanza el 20% y en la compra directa apenas llega al 13,7% de las unidades.

La necesidad de estar comunicado y a la vez no perder atención en la conducción se refleja en la implantación de dispositivos de manos libres, que alcanza al 55,1% de los vehículos, por delante del control de estabilidad (43,8%) y el control de velocidad (34,2%), que conforman el trío de equipamientos de seguridad más demandados. El sistema de frenada asistida (21,2%), las luces de Xenon (17%), el control de aparcamiento (14,4%) y el reconocimiento de señales (10,6%) son otros de los elementos más representativos, mientras que el sistema de vigilancia del ángulo muerto (de 4,8% en 2015 a 7,6% en 2016) y la alerta de cambio involuntario de carril (del 1,9% en 2015 al 3% en 2016) son opciones que ganan peso con el paso de los años.

Los vehículos de renting superan al resto de modalidades de financiación en los sistemas más demandados como el manos libres (73,3%), control de estabilidad (56,6%), control de velocidad (47,3%) y sistema de frenada asistida (22,4%). Los coches de leasing optan en mayor medida que los demás por el control de aparcamiento (21,9%), y el sistema de vigilancia del ángulo muerto (12,2%). Los coches de compra directa son lo que cuentan en menor medida con las diferentes opciones de seguridad.