Después de cinco años de caídas, el precio de los repuestos para automoción volvió a crecer en 2017: cuatro veces más que el IPC y más del doble que el de la factura del taller, gracias a la reactivación de la economía y de la actividad en los talleres, según se desprende del último informe de coyuntura sectorial elaborado por MKD Automotive Solutions.

Mientras la mejora de la economía se ha ido reflejando en la subida sostenida del IPC desde el año 2012 (excepto en 2014) hasta el pasado 2017, con un incremento acumulado de los precios del 4,9%, los de los recambios y accesorios para vehículos sumaron una bajada del 3,6% en el periodo 2012-2016. Y no ha sido hasta 2017 cuando han conseguido salir de la deflación con un incremento de precios del 4,5%.

Además, esta caída fue todavía más pronunciada (del 5,8%) en el periodo comprendido entre 2013 y 2016, teniendo en cuenta que 2012 fue el último año de la serie en el que los precios de los recambios experimentaron un crecimiento positivo. De acuerdo a los datos de MKD, estas bajadas son más llamativas si comparamos el precio del recambio con el de la factura en el taller de reparación, que, entre 2012 y 2016, se apuntó un incremento acumulado del 6,4% y que sumó otro 2% más de subida al final del ejercicio 2017.

De esta forma, mientras los distribuidores de recambios debieron reducir sus márgenes en este periodo para “competir en precio”, los talleres optaron por aumentar sus precios para mantener su facturación para paliar la pérdida de actividad. Una tendencia que se rompió el año pasado al subir un 4,5% el precio de los repuestos frente al de los talleres, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) recogidos por MKD Automotive.

De este modo, los precios a lo largo del año pasado variaron al alza mes a mes, excepto entre agosto y octubre, cuando acumularon una caída del 0,5%, así como en diciembre, en el que los precios no sufrieron variación respecto al mes precedente. En este sentido, toda la subida de los precios de los recambios se cimentó en los siete primeros meses del año cuando sumaron un incremento del 4,7% hasta julio, produciéndose posteriormente un descenso de dos décimas en el acumulado de los últimos cinco meses de 2017.

A juicio de MKD Automotive, “2017 fue un buen año para el sector del recambio en España alentado, sin duda, por la mejora de la economía, y con ella, por el aumento del kilometraje de vehículos, tanto particulares como comerciales e industriales, que visitaron con mayor frecuencia los talleres (un 4,3% más según Conepa), así como por la nueva subida de las matriculaciones”.

La subida de precios del año pasado casi “compensó” la caída acumulada en los cuatro ejercicios anteriores. Según MKD, mientras el IPC “apenas” se apuntó un incremento del 1,1%, los precios de los repuestos para vehículos se apuntaron la mencionada subida del 4,5%, es decir, cuatro veces más que el Índice de Precios al Consumo.