El número de empresas dedicadas a la franquicia en España en 2016 ascendió a 1.315 marcas, las cuales operan en 52 sectores de actividad a través de 68.133 unidades operativas, según se desprende de la Guía de Franquicias de España 2017 de Barbadillo y Asociados, cuyo director general, Santiago Barbadillo, afirma que las estadísticas revelan la práctica recuperación del sistema de franquicia, tras años de dura crisis. “El hecho de que más del 45% del total de enseñas dispongan de al menos diez establecimientos operativos es prueba de la buena salud de la franquicia en nuestro país”, señala.

Las franquicias vienen a representar un 10,9% del comercio minorista de nuestro país, y la tendencia es a un crecimiento mayor. La facturación conjunta de estas 1.315 franquicia aumentó en 2016 respecto a 2015, alcanzando los 27.940 millones de euros, superior en un 4,7% a la del ejercicio anterior. El empleo, por su parte, registra la misma tendencia alcista, ocupando a 285.600 personas, un 11,3% más que en el año anterior.

En cuanto a la inversión inicial, se mantiene el porcentaje de cadenas que son accesibles en términos económicos para el emprendedor, ya que el 41% de las marcas pueden ponerse en marcha con menos de 60.000 euros. Como partida que se incluye dentro de la inversión inicial, el canon de entrada también se ha mantenido en la banda baja: en casi un tercio de las franquicias (32,7% de los casos), se sitúa entre los 0 y los 6.000 euros. Les siguen las franquicias que cobran entre 6.000 y 12.000 euros (el 33,9% del total).

En cuanto al royalty, ha aumentado muy significativamente el número de enseñas que no lo cobran, obteniendo sus ingresos por otras vías (margen comercial sobre productos suministrados, principalmente). De entre las que lo cobran, ha descendido el número de las cadenas que cobran un porcentaje fijo, tradicionalmente el más utilizado, siendo la fórmula de porcentaje sobre ventas la más utilizada y situándose su media en un 5%.

En el canon de publicidad, Barbadillo y Asociados llama la atención del número de empresas que no lo requieren, un 48,7% del total. Esta política está motivada por el afán de simplificación de la gestión de la red que están llevando a cabo las franquicias. El 22,7% cobra un porcentaje fijo, el 14% una cantidad variable y el 14,6% restante, una cuota fija.

La mayoría de los contratos de franquicia se firman por cinco años (57,6%), seguidos de los que se rubrican por periodos de entre 6 y 9 años (18,4%), mientras que la renovación es en un 49% no automática y en un 51%, automática. En cuanto al local, en el 25% de los casos se requiere una superficie de hasta 50 metros cuadrados y en el 30%, de 51 a 100. En el 63,2% de las ocasiones se requiere que se encuentre ubicado en poblaciones de hasta 50.000 habitantes, seguido de los que piden que la población tenga entre 50.001 y 100.000 habitantes (22,4%).