Los principales beneficios que ofrece este nuevo volante afectan tanto a la ergonomía del coche como a la experiencia de la conducción. Al no disponer de columna de dirección, ocupa menos espacio en la estructura del automóvil y, además, es posible montarlo a la izquierda o a la derecha, lo que facilita la exportación de coches.

Uno de los objetivos que AKKA Technologies pretendía conseguir con este volante era liberar al vehículo de las restricciones de la articulación mecánica de las ruedas delanteras, aumentando así la posibilidad de realizar maniobras más fáciles y útiles como girar en la orientación de las cuatro ruedas para poder moverse lateralmente.

En términos de conducción, el acelerador y el freno se accionan mediante palancas de mando fijas al volante y duplicadas a ambos lados para aumentar la seguridad. Se han suprimido todos los pedales para que el control total del vehículo esté en las manos. Además del acelerador y el freno, los intermitentes y limpiaparabrisas también se activarán con palancas fijas en el volante, lo cual facilita el acceso a la conducción a personas con discapacidad. Como detalle ergonómico, la rotación máxima del volante está limitada a 30º para evitar cruzar en exceso los brazos y respetar la morfología de las muñecas.

El volante dispone de un dispositivo electrónico que reproduce fielmente las sensaciones de la carretera normalmente trasmitidas por la columna de dirección. Así, cuando las ruedas del vehículo se acerque a un obstáculo o acera, el volante se endurecerá. Aún no dispone de airbag, pero es un volante retráctil y fácilmente adaptable a vehículos mixtos capaz de cambiar fácilmente al modo autónomo.