“Recoger-lavar-entregar” es la fórmula aplicable al principio comercial de MEWA. Más de 100 años después, la lavandería para los paños de limpieza reutilizables inaugurada en 2011 en el norte de Alemania aplica sistemáticamente tecnologías para digitalizar los procesos de cara tanto a los usuarios como a operarios y ejecutivos de la compañía.

“Nuestro enfoque se ha basado desde el principio en un concepto holístico. Empezando por los procedimientos de ingeniería de procesos y la necesaria gestión de la energía, hasta los procesos relacionados con la producción, o el tratamiento del agua, tanto limpia como residual. Nuestro objetivo es digitalizar todos los procesos y plantas en la medida de lo posible para 2024”, explica Uwe Schmidt, director de Producción y Logística del grupo MEWA.

Los paños reutilizables de limpieza usados de la industria y el taller se recogen en fechas predeterminadas según el ritmo de entrega seleccionado por el cliente, se lavan de acuerdo con las normas vigentes y se devuelven al cliente después de un control de calidad. “La digitalización permite un control perfecto de todos los procesos y asegura que los paños se mantengan en perfectas condiciones y rindan al máximo”, afirman desde la compañía.

MEWA paños

Un complejo ciclo con un sistema de control multietapa garantiza que cada paño de limpieza que se entrega cumple con las normas de alta calidad establecidas. Después del lavado y secado, los paños de limpieza son revisados visualmente por los empleados de MEWA, que inspeccionan cada uno de ellos para comprobar su limpieza, o bien identificar si están desgastados, perforados o deshilachados. A esto le sigue una prueba controlada informáticamente que pesa cada paño.

Todos los paños nuevos de MEWA tienen el mismo peso pero, con el paso del tiempo, van perdiendo masa debido al desgaste por el uso. Un aumento de peso, por otro lado, indica la presencia de suciedad restante o residuos como aceite, pintura o virutas metálicas. Así, los paños demasiado ligeros se descartan y los que pesan más de la cuenta se lavan de nuevo. Por otro lado, unos detectores revisan nuevamente los paños para comprobar si quedan residuos metálicos, y los que sí tienen quedan fuera de la cadena de suministro de forma automática.

Para mantener una visión general de las cifras clave de los procesos, la compañía dispone de unos monitores en cada una de sus plantas para controlar de forma digital el consumo de recursos y aumentar la eficiencia de las mismas. "La digitalización nos muestra la disponibilidad de las instalaciones, la estabilidad del proceso y nuestra productividad. Y nos ayuda a servir con el mismo nivel de calidad y servicio, de forma rentable y a tiempo a nuestros clientes en toda Europa ", añade Uwe Schmidt.

Otro ejemplo de digitalización de la empresa es la tercera línea de lavado de paños en la planta francesa en Avermes, estrenada el año pasado. Como parte de la conversión, la manipulación anteriormente manual de los contenedores de seguridad MEWA (SaCon) en el proceso operativo ha sido sustituida por un proceso automatizado.

A medio plazo, todas las instalaciones de limpieza de paños de MEWA estarán equipadas con una línea de lavado automatizada, en la que también se limpiarán los propios contenedores de seguridad.