La retirada de los WRC, sustituidos por los nuevos WRC Plus, también repercute en los sistemas de frenos, ya que la potencia de los motores se ha incrementado unos 80 caballos, llegando alrededor de los 380 CV, informan desde Brembo. Al aumentar las prestaciones también lo ha hecho la longitud de los coches, que ahora se benefician de enormes alerones traseros, parachoques delanteros más amplios y hasta de un difusor trasero.

Para facilitar la labor de los constructores, el reglamento permite utilizar discos de freno con un diámetro de 370 mm., pero sólo en carreras sobre asfalto: hasta 2016 la medida máxima admitida era de 355 mm. El aumento de potencia de los sistemas de frenos puede causar recalentamientos excesivos, aunque, para solucionar este problema, los constructores han aumentado la eficiencia de las tomas de aire delanteras y han realizado unas nuevas tomas de aire inéditas en la parte trasera. Ha sido Brembo quien ha indicado a los diferentes equipos la cantidad necesaria de aire para enfriar disco y pinza.

En cambio, al cabo de un detenido análisis de las ventajas y las desventajas, se ha descartado la refrigeración por líquido: esta solución conlleva más peso de las pinzas y de los componentes accesorios y además puede ser poco segura si se rompiera la bomba. Por otra parte, los ingenieros de Brembo están seguros de que con las tomas de aire sea posible mantener bajo control las temperaturas.

Para el 20° campeonato consecutivo, Brembo será proveedor del equipo M-Sport, que este año tendrá como piloto al campeón del mundo Sébastien Ogier, mientras que los otros dos Ford Fiesta WRC Plus los conducirán Ott Tanak y Elfyn Evans. Brembo también ha realizado casi todo el sistema de frenos de los tres Hyundai i20 Coupe Plus, conducidos por Hayden Paddon, Thierry Neuville y Dani Sordo. En cambio, los dos Toyota Yaris WRC utilizan sólo algunos componentes fabricados por Brembo.

En el Mundial de Rally, las variables con que deben enfrentarse los pilotos y los equipos son muchas y repercuten, entre otras cosas, en las características del sistema de frenos. En primer lugar, al aumentar el agarre también se incrementa el esfuerzo al que está sujeto el sistema de frenos. En el WRC hay carreras en cuyo trazado hay nieve, en otras hay hielo y en otras se cruzan cursos de agua. También las superficies del WRC varían mucho y se puede pasar del asfalto a la tierra, a la arena y a la grava. Todo esto quiere decir agarres diferentes que condicionan el funcionamiento de los frenos.

Más "tortuoso" es el recorrido y mayor es el esfuerzo al que está sujeto el sistema de frenos. Sobre los esfuerzos a que están sujetos los frenos también influyen los trazados de las pruebas especiales: un rally con muchos tramos rectos y muchas apuradas de frenada somete los frenos a esfuerzos que son diferentes de aquellos de un recorrido todo curvas derecha-izquierda.

Otro aspecto importante, para el esfuerzo exigido a los frenos, es la variación altimétrica: una carrera en llanura no es lo mismo que una con grandes bajadas y subidas empinadas. Gracias a la gran experiencia acumulada en el Campeonato Mundial de Rally, Brembo realiza sistema de frenos diferentes con arreglo a las condiciones que los vehículos deberán afrontar.