Opel continúa la renovación de su oferta de motorizaciones con el nuevo 1.6 CDTI de cuatro cilindros, el primero de la nueva generación de motores turbodiésel CDTI Ecotec.

Disponible inicialmente en dos versiones de potencia, con 110 y 136 cv, reemplazará al 1.7 CDTI y a las versiones menos potentes del actual CDTI de 2.0 litros, mejorando las prestaciones, el consumo y la suavidad de funcionamiento.

El nuevo 1.6 de cuatro cilindros es el motor diésel más limpio, eficiente y de mejor rendimiento que jamás ha producido Opel, y el primer diésel de la marca que cumple la futura normativa de emisiones Euro 6.

La gama Astra de Opel, el Zafira Tourer y el Meriva son los primeros modelos en beneficiarse de la introducción de estos nuevos motores, como parte de un gran plan de desarrollo que verá cómo se renueva el 80% de la gama de propulsores de Opel cuando finalice el 2018, y en el que también se incluyen nuevas transmisiones.

Este compacto cuatro cilindros de 1.6 litros con bloque de aluminio cuenta con dos variantes de potencia que rinden 110 cv/81 kW ó 136 cv/100 kW y un elevado par motor de 300 y 320 Nm respectivamente. De igual forma, ofrece en su versión más potente una potencia específica de 85 cv por litro.

No sólo su consumo de combustible hace destacar al nuevo motor 1.6 CDTI, también lo hace por su suavidad de funcionamiento y su excepcional bajo nivel de ruido y vibraciones.

"Este motor diésel es el más silencioso de su clase", dicen sus responsables. Entre las medidas que contribuyen a un funcionamiento sin ruidos sobresalen el colector de admisión y la tapa del árbol de levas realizadas en material plástico con encapsulado en material de aislamiento acústico, y el engranaje para el sistema de distribución por cadena.

El nuevo motor 1.6 CDTI de Opel está diseñado para extraer la máxima energía de la menor cantidad posible de combustible. El resultado es una relación entre potencia y bajo consumo que es un referente de rendimiento para los motores turbodiésel de 1.6 litros.

De sus puntos clave destacamos la unidad de control de última generación, el sistema de inyección de combustible por common-rail (conducto común) a alta presión, un control de combustión de ciclo cerrado y una potente carga de admisión por la acción de un turbocompresor de geometría variable (VGT).

Finalmente, las presiones de 2.000 bares de las boquillas de los inyectores, que representan un aumento del 25% sobre los motores anteriores, permiten generar hasta diez impulsos de inyección por ciclo.