Más del 90% del polvo de frenos consta de partículas ultrafinas que tienen efecto negativo en la salud humana. Un estudio de la Organización Mundial de la Salud concluyó que el 92% de los seres humanos vive en zonas donde la contaminación del aire está por encima del nivel permitido. Por ello, Mann Hummel ha diseñado un filtro de partículas de polvo de frenos que reduce sustancialmente las partículas que se generan durante el frenado.

Tras los satisfactorios ensayos en el banco de pruebas, la compañía está probando el filtro de partículas de polvo de frenos en la flota “comedor de polvo fino” en ensayos cercanos a las condiciones de conducción reales. Esta innovación reduce la emisión de partículas y, en consecuencia, hay menos partículas de polvo de frenos que pueden penetrar en el aire ambiente en el tránsito. El filtro se puede adaptar al espacio de instalación existente en la zona del disco de freno y es apto para su uso con todo tipo de motores, desde vehículos eléctricos a híbridos y de gasolina y diésel convencionales.

Su robusta carcasa, que se ajusta perfectamente a la pinza del freno, permite que el filtro evite la emisión de polvo fino al aire ambiente directamente en origen, en particular en la circulación urbana, que se caracteriza por procesos de frenado frecuentes. El medio filtrante que filtra de forma eficiente los diversos tamaños de partículas está fabricado con un material resistente a la temperatura y la corrosión.

La retención del polvo fino directamente en el lugar en que se genera evita que se ensucien las llantas de aleación y, en gran medida, la eliminación del polvo de frenos fijado. Con su diseño, el filtro de partículas de polvo de frenos de Mann Hummel se puede implantar en el espacio de instalación existente. Además de su uso en automóviles, este filtro también se puede utilizar en vehículos comerciales y aplicaciones ferroviarias.