Un tema importante en el Salón Internacional del Automóvil de América del Norte (NAIAS) ha sido el de las soluciones de movilidad digital para complementar el negocio convencional del automóvil. Un pilar central de la estrategia de Shaeffler, en este sentido, es el desarrollo de componentes y sistemas inteligentes para la conducción automatizada, la electrificación y la creación de redes.

“Este desarrollo es una gran oportunidad para Schaeffler”, explica Gerhard Baum, director digital de la compañía. “Nuestros componentes y sistemas son necesarios precisamente donde se producen tensiones, fuerzas y pares de torsión: en el tren de potencia y en el chasis”. Si estos componentes, como los cojinetes utilizados en el chasis, están equipados con sensores para medir pares, fuerzas, vibraciones y temperaturas, es posible capturar información vital sobre la condición y el uso tanto del módulo, como de todo el sistema.

Schaeffler ya ha sentado las bases técnicas para la integración de estos sensores y actuadores en componentes desarrollando el cojinete Sensotect, que recoge las mediciones con recubrimientos nanoestructurados. “Lo importante aquí no es sólo que estamos capturando datos, sino que también somos capaces de interpretarlos correctamente y convertirlos en acciones”, enfatiza Baum. “Schaeffler tiene la experiencia necesaria en este campo, no sólo en la industria del automóvil, sino también en otros sectores, como la industria de energía eólica”.

Añadir sensores a automóviles o equipos industriales genera volúmenes de datos que deben interpretarse y convertirse en valor añadido. Un hito importante en este aspecto fue aprobado en octubre de 2016 con el acuerdo estratégico con IBM. “Se están haciendo avances significativos en el desarrollo del aprendizaje automático y la inteligencia artificial”, explica Baum. “Vamos a poner estas tecnologías a disposición de nuestros ingenieros para que podamos aprender más rápidamente”.