Además de contribuir definitivamente a cambiar al sector de la automoción, el coche eléctrico también influirá en el ámbito de las estaciones de servicio. Pero lejos de ser un obstáculo, Shell está comenzando a ver al coche eléctrico como una oportunidad, confirmando que instalará puntos de carga para coches eléctricos en algunas de sus estaciones de servicio en Europa, según publica el portal Hipertextual.com.

La compañía cree que puede ser la forma de cambiar de modelo de negocio, de suministrar gasolina a vender electricidad, además de aprovechar para que estos puntos de carga se conviertan en pequeños centros comerciales para poder entretener a los consumidores en los 30 minutos que tardará en cargarse su coche eléctrico. Holanda será el primer país que recibirá estas estaciones de servicio.