El 30% de los fallos eléctricos (un 50% de las averías en general) en carretera afecta a las baterías de los vehículos, según un reciente estudio de RACE, y con el calor intenso es uno de los componentes que más sufre, haciendo que se deteriore prematuramente. La batería está pensada para funcionar de forma correcta a 25º C, con lo cual cualquier desviación que se produzca por encima o por debajo de esta temperatura afecta a su rendimiento y acorta su vida útil.

Técnicamente hablando, el calor intenso acelera el desgaste de la batería ya que las moléculas de azufre que se encuentran dentro se descomponen más rápido, aumentando así el depósito de placas. Esto acelera su descarga, ya que se pierde progresivamente la gravedad en los electrolitos. No hay una fórmula matemática exacta para saber cuánto dura una batería porque depende de muchos factores, pero suele tener de media una vida útil aproximada de cuatro años.

Aunque la batería sea una pieza que hay que cambiar cada cierto tiempo, un correcto mantenimiento suele ayudar a que dure más. Desde Confortauto Hankook Masters aconsejan llevar una serie de buenas prácticas para mejorar el rendimiento de la batería y reducir los efectos de la temperatura los días más calurosos.

  1. Revisar de forma periódica la batería y el sistema eléctrico del vehículo. El conductor debe asegurarse de que funciona de forma correcta e intentar no realizar descargas intensivas activando varios sistemas eléctricos del coche al mismo tiempo con el motor del coche parado (aire acondicionado, GPS, radio, luces internas, luces externas, toma eléctrica del mechero,...).
  2. Proteger al coche de las altas temperaturas. Es conveniente aparcar en lugares con sombra, subterráneos o garajes. Si la temperatura en el vehículo supera los 50º C, la vida útil podría disminuir hasta un 50%.
  3. Examinar los niveles de ácido de la batería. No todos los modelos de batería permiten esta comprobación, pero para los modelos en los que es así se debe comprobar su nivel para asegurarse de que ninguna de las celdas está vacía o con poco líquido. En caso de estar bajo, el conductor debe acercarse a su taller más cercano.
  4. Comprobar el sistema de carga de la batería. Hay veces que no se requiere de cambio, sino que simplemente necesita un recarga. Es conveniente realizar la revisión del sistema de carga antes del invierno y antes del verano, puesto que sufre más con los cambios bruscos de temperatura. Por otro lado, si el vehículo ha estado tiempo sin utilizar, es también posible que esta se haya descargado, por lo que conveniente acudir a un taller profesional para que le realicen la carga adecuada.
  5. Conducir de manera progresiva y eficiente. La forma de tratar al coche también influye en la vida de su batería. Conducir de manera suave y eficiente, evitando acelerones y aprovechando las inercias ayudará a que este componente no sufra tanto desgaste.