El RACE, como institución de servicios esenciales en situación de emergencia, ha sido capaz de adaptarse a las consecuencias derivadas de la pandemia del Covid-19 para mejorar la satisfacción y lealtad de sus socios y clientes, elevando la tasa de NPS (Net Promoter Score) hasta un 77,01 de media. Ha sido en los meses más complicados (abril y mayo de 2020 y febrero de 2021) en los que las tasas de satisfacción han alcanzado su cénit (82,84; 80,52 y 83,55, respectivamente).

Entre los meses de marzo y mayo del año pasado, el RACE obtuvo unas tasas elevadas a la hora de solucionar la incidencia en el momento. En concreto, casi la mitad de los percances (48%) se solventaron ‘in situ’ en marzo, ampliamente superado por las cifras de abril (63%) y mayo (59%).

Los socios y clientes del RACE, que superan los diez millones, han usado la asistencia en carretera para, sobre todo, problemas relacionados con las baterías. Si habitualmente es la pieza con más demanda, en el periodo de marzo 2020-marzo 2021 el porcentaje de incidencias relacionado con ellas fue del 31%, mientras que en el año anterior apenas alcanzó el 23%. El motivo es que muchos vehículos estuvieron aparcados durante los meses en los que la movilidad estuvo más restringida.

Tras las baterías, el siguiente motivo de asistencia fueron los problemas derivados de los neumáticos (15%) y los accidentes de tráfico.

A pesar de las constantes restricciones a la movilidad, el número total de expedientes fue superior al millón entre marzo de 2020 y marzo de 2021 (1.085.431), solo un 8% inferior al registrado en el mismo periodo entre los años 2019 y 2020 (1.180.105).