Cuando existe un problema en las bujías del coche, lo más habitual (y recomendable) es proceder a su sustitución, sobre todo para evitar males mayores en el motor. Sin embargo, no siempre es necesario realizar el cambio, ya que en algunos casos puede bastar con limpiarlas correctamente. Desde el Blog Ruta 401 de Loctite indican algunas recomendaciones a la hora de limpiar bujías.

La manera más fiable de saber cuál es el estado de una bujía es accediendo directamente a ella y desmontándola. En función de cómo esté visualmente, podemos hacernos una idea de lo que está pasando en el motor:

  • Estado normal. La bujía debe tener el pie del aislador de color blanco grisáceo o gris amarillento.
  • Sucia. Sabemos que está sucia cuando está recubierta de depósitos de polvo de hollín de color negro mate.
  • Carbonizada. Cuando existe un problema con la proporción de la mezcla de combustible, en este caso más rica, la bujía tendrá carbón negro incrustado.
  • Engrasada. Si hay alguna fuga de aceite en alguna junta, puede provocar que la bujía se encharque de aceite y no produzca la chispa suficiente.
  • Desgastada. El electrodo va desgastándose gradualmente hasta que ya no genera chispa.
  • Con depósitos de plomo. La bujía se vitrifica dejando restos de un color amarillento que puede llegar a tener una coloración verde.
  • Con ceniza. Presenta una capa gruesa de ceniza entre electrodos que normalmente provienen de los diferentes aditivos del aceite y del combustible.

En caso de que exista algún problema derivado de las bujías, lo más recomendable y efectivo es su sustitución. Los fabricantes no recomiendan realizar limpiezas sobre las bujías ya que son elementos de desgaste y que están sujetos a su sustitución por mantenimiento. Además, muchos de los sistemas de inyección que están en el mercado, como puede ser el sistema de inyección directa, tienen un sistema de "autolimpieza" que genera una temperatura mínima de 450º en la cámara de combustión, lo cual permite que las partículas de carbonilla depositadas en la punta del aislador se quemen.

El proceso de limpiado sería el siguiente:

  • Desmontar el cable de bujía o la bobina de encendido con sumo cuidado.
  • Aflojar la bujía y limpiar todo el contorno de la misma con aire a presión.
  • Retirar la bujía y ponerla encima de un trapo. Marcar cada bujía para asignar a cada cilindro la suya.
  • Utilizar alcohol de 90º o un limpiador específico. También se puede utilizar limpiador de carburador. Secarla bien con aire a presión.
  • Limpiar bien la rosca con un cepillo metálico. La limpieza del hollín y carbonilla depositada en las roscas de las bujías se elimina con descarbonizantes o limpiadores de carburadores o inyectores.
  • Comprobar la distancia del electrodo. Como referencia debe ser de unos 0,6 ó 0,7 milímetros como mucho.
  • Una vez limpia y revisada procedemos a montarla. Hay que asegurarse de que está totalmente seca.
  • Colocar la bujía y apretarla según el par descrito por el fabricante.