Las últimas innovaciones en el sistema de propulsión, chasis y sistemas de seguridad situarán a los nuevos modelos de Mini a la cabeza de su segmento.

Desde 1959, la inconfundible sensación de ir a los mandos de un kart siempre ha estado en la esencia del ADN de la marca británica. En la actualidad, cada uno de los miembros de la familia Mini combina una conducción ágil, una eficiencia ejemplar, un confort contemporáneo y una seguridad sin concesiones.

Con la característica fuerza innovadora que se espera de un fabricante de gama alta, Mini tiene como objetivo establecer los criterios a la hora de desarrollar vehículos y tecnologías que transformen la conducción en una experiencia única.

Los futuros modelos Mini serán los primeros en incorporar motores de tres y cuatro cilindros, que no solo cubrirán un mayor espectro de rendimiento, sino que también establecerán nuevos criterios en cuanto a potencia, rendimiento, confort y fiabilidad.

La calidad de los nuevos motores es un resultado directo de los exclusivos conocimientos técnicos del Grupo BMW en materia de desarrollo de tecnología de transmisión.

Mini incluirá por primera vez amortiguadores ajustables electrónicamente. Además, el control eléctrico de las válvulas del amortiguador hará posible variar la naturaleza de la capacidad de respuesta ante calzadas irregulares. Estarán disponibles dos curvas características para el control de la amortiguación, que se podrán activar con solo accionar un interruptor.

Finalmente, dependiendo de las preferencias del conductor, se puede seleccionar una configuración del sistema de transmisión deportiva o una más equilibrada y confortable.