La Asociación de Talleres de Reparaciones de Vehículos de Pontevedra (Atra) se ha quejado de forma reiterada del intrusismo en el sector, tal y como recoge La Voz de Galicia. “Prácticamente por cada taller clandestino que se legaliza o se cierra abre otro”, comenta el presidente de la entidad, José Rodríguez Simón. De hecho, sólo en Vigo hay 60 denunciados, y en el conjunto de la provincia más de 300.

Rodríguez Simón también se lamenta de que, si bien se tramitan buena parte de las denuncias que formulan ante la Inspección de Trabajo, el Seprona, la Guardia Civil o la Policía Autonómica, al final todo se termina diluyendo en burocracia, de forma que nada cambia. Desde Atra, además, estiman que la erradicación de estos talleres ilegales permitiría crear al menos un centenar de puestos de trabajo en Vigo y más de 500 en toda la provincia.

El abanico de infracciones que cometen los ilegales es amplio, y va desde cuestiones laborales a tributarias, pasando por medioambientales y de seguridad. “Para empezar la Administración deja de percibir el 21 % de IVA. Es verdad que los clientes se ahorran ese porcentaje, pero la contrapartida es que no pueden reclamar nada porque no tienen factura y, por tanto, ningún tipo de garantía”, dice el presidente de Atra.