El CEO de Continental, Elmar Degenhart, ha realizado unas declaraciones en las que advierte que la transición de los fabricantes y del sector del automóvil al coche eléctrico tendrá como efecto directo la pérdida de numerosos puestos de trabajo en las líneas de producción y ensamblaje, informa Motor.es. Degenhart pone como ejemplo a la propia Continental, asegurando que esta transición costará un número relevante de empleados a la compañía.

“Debido al bajo valor añadido, muchos de los trabajos de producción se perderán. Hay tiempo suficiente para diseñar el proceso de tal manera que el golpe de esta transición sea lo más suave y evitar, en la medida de lo posible, la pérdida de puestos de trabajo. Todavía es demasiado pronto para cuantificar de qué cantidad estamos hablando, aunque será importante”, ha declarado el responsable.

Entre 30.000 y 218.000 empleos en Continental están relacionados directamente con los motores de combustión y si su demanda comienza a bajar, en favor de los vehículos eléctricos, la empresa alemana se verá obligada a tratar de reestructurar su plantilla para minimizar dicha caída.

Continental ya trabaja para incrementar el número de empleados en departamentos clave con respecto a la movilidad eléctrica y estar preparados así para afrontar el futuro de la industria automovilística.