Entre los días 1 de julio y 15 de agosto casi 100.000 vehículos necesitaron su asistencia mecánica en ruta según informa el RACE. Esta cifra supone un crecimiento del 1,2 % respecto al mismo periodo del pasado año. ¿Más vehículos circulando?, ¿vehículos más viejos? Probablemente de todo un poco pues las averías mecánicas en ruta siguen siendo fallos en baterías y neumáticos, problemas evitables con revisiones periódicas y un buen mantenimiento.

La conclusión de RACE es que “El calor, unido a la falta de mantenimiento y a un parque automovilístico envejecido, sigue afectando a la mecánica”. Y es que siempre habrá que recordar a los conductores que antes de emprender un viaje con el coche hay que revisar su mantenimiento, así como nivel de líquidos (frenos, embrague, refrigerante, aceite o limpiaparabrisas), neumáticos (su estado y profundidad del dibujo), discos de frenos (una grave causa de avería que ha aumentado un 11% respecto al 2015) y batería siguiendo las recomendaciones que marca el fabricante del vehículo.

El Barómetro de Averías en Carretera, puesto en marcha por el RACE en 2014, ha detectado un aumento de los problemas relacionados con el calor, con el uso intensivo del vehículo y con la falta de mantenimiento. Las averías que más han crecido respecto del pasado año han sido debidas al termostato, 25% de incremento; la bomba de inyección diésel, 19%; Electroventiladores, 18%; problemas con la junta de la culata, 12% y el depósito de expansión del refrigerante, 11%.

Por otra parte, según el Barómetro de Averías, cabe destacar que, en estos quince días de agosto, han sido casi 1.500 los conductores que se han equivocado a la hora de echar el carburante en un repostaje, debiendo llamar a la asistencia. Es importante recordar que, en ese caso, nunca se debe mover el coche, ni siquiera introducir la llave de contacto, para evitar daños en el circuito y en la bomba de la gasolina.