Ahora que el 51% de la población de España ha pasado a la Fase 1 y que el resto está previsto que puedan hacerlo en las próximas semanas, la vuelta a la circulación hace necesario realizar algunas labores básicas de mantenimiento del vehículo antes de volver a circular, prestando especial atención al estado de los neumáticos como pieza clave en la seguridad del vehículo.

La presión del aire, la profundidad de la banda de rodadura y el estado general de los neumáticos son los tres aspectos claves que se deben vigilar para mantener el vehículo a punto, pero no los únicos. Goodyear da todos los consejos para volver a la carretera en el mejor estado y con la máxima seguridad.

  • Parches planos. Al no usarse el vehículo, tener todo su peso sentado sobre los neumáticos puede hacer que se desarrollen parches planos, también conocidos como ‘flat spot’. Estos parches que surgen en la banda de rodadura pueden desequilibrar la rueda, haciendo que vibre la dirección y afecte a la manejabilidad del vehículo en el momento que vuelva a circular por la carretera. Para evitar este problema, siempre que sea posible, el vehículo debe moverse de sitio una vez. Si los neumáticos han sido cuidados durante su inmovilización prolongada, con esos movimientos de forma regular, esos pequeños parches planos provocados tras unos días parados, generalmente desaparecerán después de aproximadamente 40 kilómetros de conducción.
  • Profundidad de la banda de rodadura. Si bien los plazos para pasar la ITV del vehículo han quedado suspendidos durante el periodo en que se alargue el estado de alarma, la ley que rige la profundidad legal mínima de la banda de rodadura de 1,6 mm no se ha suspendido. Sin una correcta profundidad del dibujo, el vehículo será más difícil de controlar y sus distancias de frenado aumentarán. Un neumático que se conduce por debajo de 1,6 mm es ilegal y, si la Policía lo encuentra, podría acarrearle al conductor una multa de hasta 150 euros por neumático.
  • Presiones. Para mantener los neumáticos siempre en el mejor estado, se deben inflar regularmente, utilizando como medida la presión máxima recomendada por el fabricante del vehículo. Esta información se puede encontrar en el manual, la puerta o el tapón de llenado de combustible. Para llevar a cabo estas comprobaciones y ajustarlas en consecuencia, los conductores deben usar un medidor de presión preciso, prestando atención a la necesidad de ajustar entre cargas pesadas y ligeras. Al verificar y ajustar sus presiones, los conductores también deben asegurarse de que su neumático no tenga deformaciones, grietas u objetos alojados en la banda de rodadura. Si alguno de estos está presente, el neumático debe considerarse inseguro hasta que un profesional lo revise.
  • Factores medioambientales. El entorno en el que el automóvil ha estado estacionado también puede influir en el rendimiento de los neumáticos, ya que el compuesto de goma incluso se ve afectado por la climatología y la temperatura. La superficie sobre la cual está estacionado el vehículo debe ser firme, razonablemente nivelada, bien drenada y limpia. Los neumáticos no deben enfrentarse a temperaturas extremadamente altas o bajas durante un periodo largo. Del mismo modo, no deberían dejarse continuamente expuestos a la luz solar directa o en superficies absorbentes de calor, como el asfalto negro.

Además de todas estas recomendaciones, Goodyear aconsejan acudir a un taller especializado para que allí puedan realizar una inspección de estos y otros aspectos que puedan afectar al rendimiento del neumático, así como a la seguridad del vehículo tras este periodo de parada excepcional.