Las ventas de vehículos de ocasión cerrarán 2016 con una subida estimada del 8%, situándose por encima del 1,9 millones de unidades y alcanzando ya al nivel de ventas precrisis. Según Ganvam, este año ha estado marcado por el aumento de las operaciones con seminuevos, que triplican ya en ritmo de crecimiento a los de mayor antigüedad, y por el protagonismo creciente de los vendedores profesionales en un mercado dominado históricamente por los particulares.

Esta tendencia al alza está en línea con la evolución positiva del mercado de nuevos, que previsiblemente terminará el año con un incremento del 10% y un volumen en torno a 1.140.000 unidades, quedándose a las puertas de su situación natural como consecuencia de la finalización del Plan PIVE. Con estas cifras, la relación de ventas VO/VN prevista para 2016 se mantendrá como el año pasado en los 1,7 vehículos usados por cada uno nuevo.

Los datos de Ganvam muestran que en 2016 se ha consolidado un cambio de tendencia, convirtiendo a los seminuevos en protagonistas destacados del mercado. Mientras los usados más antiguos, el 55% del total, cierran el ejercicio creciendo a un ritmo del 13%, los más jóvenes lo hacen al 35%.

Paralelamente, se consolida también la figura del vendedor profesional en un mercado donde todavía el 59% de las operaciones se realiza entre particulares. Los conductores apuestan por los estándares de fiabilidad de un concesionario o compraventa, con historial del vehículo y garantía de mantenimiento, de forma que la representatividad del vendedor profesional ha crecido el 23% en la recta final del año, lo que supone quitarle 3,5 puntos porcentuales a la venta entre particulares.

Otro de los puntos que caracterizan 2016 es la vuelta a la normalidad de los precios de VO, propiciada en buena medida por el fin del PIVE y el aumento del stock procedente de flotas, según datos de Eurotax para Ganvam. En este sentido, los seminuevos vuelven a recuperar sus valores de mercado, mientras que el nuevo deja de estar incentivado, manteniéndose a cierre de año en unos 16.400 euros, alrededor de un 40% menos que uno a estrenar.

En el caso de los usados de más de diez años, la falta de planes de incentivo provoca que continúen en el mercado en lugar de retirarlos de la circulación, haciendo que su valor suba muy ligeramente para situarse en el entorno de los 4.000 euros, cerca de un 80% más barato que el nuevo.

Respecto a los usados con una media de cinco años, los datos de Ganvam muestran que si bien el año pasado no había suficiente oferta de VO procedente de renting para atender la demanda, lo que presionaba al alza su valor, en el transcurso de este ejercicio la situación se ha ido normalizando. Así, estos modelos se estabilizan en la última recta de 2016 en torno a los 12.900 euros, un 60% más barato que si se compra sin matricular.