Este fin de semana se inicia la séptima temporada conjunta de Hankook, el fabricante de neumáticos y los equipos participantes en el DTM de Audi, BMW y Mercedes-Benz en el circuito de Hockenheim, cita para la que ha desarrollado una nueva generación de neumáticos para seco que, con las mismas dimensiones, ofrecen un mayor agarre aunque se desgastan más rápidamente.

Hankook, el proveedor exclusivo de neumáticos, ha tenido en cuenta los deseos de los fabricantes de neumáticos y del organizador ITR e.V durante el desarrollo y producción de una nueva generación de neumáticos para seco. Mientras que los neumáticos de competición Ventus Race Rain se han mantenido inalterables, los nuevos neumáticos Slick de Hankook harán las carreras más emocionantes e interesantes.

A partir de esta temporada, las dos carreras que se disputarán el sábado y el domingo tendrán la misma duración de 55 minutos más una ronda, siendo obligatoria una parada en boxes por carrera. Los vehículos deberán ofrecer un mayor rendimiento con un desgaste claramente menor, por lo que la función de los pilotos se volverá más exigente, especialmente teniendo en cuenta que los neumáticos no pueden precalentarse.

«Es un auténtico desafío para los pilotos, pues comenzarán con unos neumáticos Ventus Race fríos y baja presión de aire y deberán poner en marcha los neumáticos lo antes posible. Además, no pueden acelerar demasiado, pues los neumáticos de competición de Hankook no alcanzan su potencial máximo de agarre hasta encontrase en el rango de temperatura óptimo. Las paradas en boxes tienen especialmente mucho que ofrecer. Los pilotos entrarán con neumáticos bien rodados y saldrán de nuevo a la pista con Slicks fríos. Quien no tenga cuidado y acelere muy fuerte puede acabar rápidamente en el muro», explica Manfred Sandbichler, director de automovilismo de Hankook en Europa.

Para los nuevos Slick de Hankook, el circuito de Hockenheim es una auténtica prueba de fuego. Los diversos tramos de alta velocidad combinados con zonas lentas y estrechas, así como con curvas y rectas rápidas forman parte de los circuitos más exigentes en el calendario de competición del DTM. Principalmente los frecuentes cruces rápidos con bordillos altos y cantos afilados representan para los neumáticos Ventus Race una enorme carga que, no obstante, anteriormente habían soportado a la perfección.

La gestión de neumáticos tendrá un papel determinante al comienzo de la temporada en Hockenheim. «Con la presión de aire correcta, una sintonía perfecta con el vehículo y el procedimiento de salida óptimo por parte de los pilotos, los neumáticos Ventus Race fríos también se pueden poner rápidamente en marcha y aprovechar al completo su máximo potencial de agarre. Si, al mismo tiempo, se logra retrasar el deseado efecto Drop-Off mediante un estilo de conducción menos agresivo que permita permanecer en el circuito el máximo tiempo posible con el mismo juego de neumáticos, al final uno se encontrará en lo más alto del podio», declara el director de automovilismo de Hankook en Europa, Manfred Sandbichler.