La undécima edición del Desierto de los Niños arranca en Tarifa y vuelve a Marruecos, del 27 de marzo al 4 de abril, coincidiendo, como cada año, con la Semana Santa. Esta mañana se ha presentado en un conocido hotel madrileño, con la participación de Nacho Salvador como representante de la organización, Luis Hernández, director comercial y de marketing de Kumho Tyres, Polo Villamil, director general de Hyundai, y Eva Ivars, Vicepresidenta de la Fundación Alain Afflelou.

Desde su nacimiento, El Desierto de los Niños ha sido mucho más que un viaje. Es una pequeña aventura pensada especialmente para los más pequeños de la casa, basada en tres pilares fundamentales, como son el conocer un país diferente, hacerlo de una manera divertida y enseñar a los pequeños de la casa que con muy poco se puede dar mucho y que la solidaridad está al alcance de cualquiera. En esta undécima edición, patrocinada por Kumho, la expedición estará formada por casi 60 vehículos 4x4 y más de 200 personas (entre ellas 65 niños de entre 5 y 12 años), tuteladas por un equipo de organización formado por 21 personas.
Conocer el país es el primer pilar del Desierto de los Niños. Marruecos es el país de los contrastes, con unos paisajes y unos rincones en los que merece la pena detenerse para disfrutar de su magia. Para conseguir el segundo pilar del viaje, aprender divirtiéndose, un equipo de seis monitores infantiles capitaneados por Patricia Granda, mantiene siempre activos a los chavales.
Pero no menos importante es el tercer pilar del Desierto de los Niños: la solidaridad. Desde su primera edición, el camión de Aquarius que acompaña a la caravana va cargado con material de todo tipo, especialmente escolar, que se va dejando en distintos colegios y asociaciones por los que pasa el viaje. Pero El Desierto de los Niños no regala nada. Se hace un trueque en el que se cambia todo el material que lleva el camión por dibujos que hacen los niños del desierto. Como comenta Nacho Salvador, alma mater de la expedición: "Niños interactuando con niños. Es así de simple. Para nuestros pequeños es muy enriquecedor ver en primera persona que hay unos niños que son como ellos, pero que viven en unas condiciones completamente diferentes por el hecho de haber nacido en un medio tan hostil como es el desierto".
Pero todo esto no sería posible sin la colaboración de un grupo de empresas que hacen posible El Desierto de los Niños. Empresas como Hyundai, patrocinador y motor principal de la aventura, que aporta 17 iX35 y Santa Fe, o Kumho, que en esta edición aporta los neumáticos necesarios para que los Hyundai puedan superar las cambiantes condiciones del terreno por las que se pasa, ya sea piedras, arena o el temido fesh-fesh.
Luis Hernández, director comercial y de marketing de Kumho Tyre en España, explica los motivos que le han llevado a participar en esta aventura: "Estamos encantados de formar parte de un proyecto solidario como éste. El Desierto de los Niños es una gran oportunidad para ayudar a quienes más lo necesitan. En Kumho hemos querido colaborar para facilitar la llegada de esta caravana que les acerca, entre otras cosas, el material escolar que les hará más accesible el aprendizaje".
Los neumáticos Kumho que participaran en esta edición del Desierto de los Niños son el Kumho Road Venture KL51, un neumático simétrico universal apto para vehículos SUV y todoterreno con buenas prestaciones para su uso sobre asfalto y sobre terrenos y marcaje (M S) para barro y nieve; y el Kumho Crugen KL33, neumático all seasons caracterizado porque proporciona un alto confort de marcha, ofrece un nivel de ruido bastante reducido y su marcaje para barro y nieve (M S) garantiza una excelente tracción.