Michelin ha conseguido de nuevo subir a lo más alto del podio del Rallye de Montecarlo con el equipo M-Sport, con un Ford Fiesta WRC que montaba neumáticos Michelin, y pilotado por la pareja Sébastien Ogier y Julien Ingrassia que han conseguido la victoria en el año de su debut.

En esta prueba se han introducido por primera vez las modificaciones en los vehículos marcadas por el reglamento de 2017, lo que ha exigido a todos los competidores una gran concentración. Más potentes, con una mayor aerodinámica que la temporada pasada, los nuevos vehículos ofrecieron un espectáculo de alto nivel durante las 17 cronometradas (más de 380 kilómetros en total), cada una más difícil que la anterior, donde la topografía del trazado obligó a los pilotos a adaptarse a situaciones cambiantes, a veces en la misma especial.

Hecho único en la temporada, y teniendo en cuenta las características de la prueba, en el Rallye de Montecarlo los equipos podían elegir entre cuatro modelos de neumáticos, cuando en el resto de pruebas serán solo dos. Así, antes de cada salida de etapa tenían que escoger entre una dotación de Michelin Pilot Sport S5 (goma blanda), Michelin Pilot Sport SS5 (goma extrablanda, para las temperaturas más bajas y la escarcha), Michelin Pilot Alpin A4 (para nieve) y Michelin Alpin A4 CL (tachonados, para el hielo).

Una decisión compleja porque se trataba de realizar la mejor elección en función del perfil de cada especial, después de recibir información sobre el estado de la carretera.“Para los participantes, ha sido el Rallye de Montecarlo más difícil en 20 años”, ha comentado Michel, el CTE de Michelin en Citroën Racing. “Pero, paradójicamente, en algunas etapas ha sido muy sencillo definir la estrategia de los neumáticos. Cuando el suelo estaba cubierto de hielo de principio a fin de una especial, sabíamos que podíamos proponer al equipo hasta seis neumáticos Michelin Pilot Alpin A4 CL, aunque los pilotos seguían teniendo la última palabra en la elección. Sin embargo, algunos días no todo era tan fácil”.

El reglamento prevé que los equipos puedan usar hasta dos ruedas de repuesto. Aunque no todos lo hacen por razones de peso, sobre todo cuando la especial no representa un riesgo elevado para los neumáticos, algunas escuderías han optado por cargar sistemáticamente dos ruedas de repuesto, cualesquiera que sean las condiciones. “Lo importante para nosotros era que los dos coches llegaran a la meta”, ha precisado Hugues, el CTE Michelin del nuevo equipo Toyota Gazoo Racing WRC, para el que ha sido su primer rallye. “Así que, desde el principio se seleccionaron paquetes de seis ruedas, generalmente mezclando gomas, lo que también permitía a los equipos cambiar dos ruedas si las condiciones evolucionaban. Para esta primera prueba, nos hemos beneficiado también de la experiencia de Tommi Mäkinen, el director del equipo, que ganó el Rally de Montecarlo en cuatro ocasiones. El rallye es, verdaderamente, un deporte de equipo”.

Un deporte de equipo, pero también de grandes responsabilidades para los CTE, que deben proponer sus mejores recomendaciones para cada momento de la carrera y para todas las configuraciones. “Es cierto que trabajar con un cuádruple campeón del mundo es una presión adicional”, ha indicado el CTE Michelin del equipo M-Sport. “Y mientras tratábamos de alcanzar a Thierry Neuville, líder hasta el sábado a mediodía, habíamos intentado y estudiado en profundidad cada estrategia para llevar a buen término nuestra misión. Finalmente, dio sus frutos y terminar en lo más alto del podio ha sido una inmensa recompensa para M-Sport”.