Bridgestone, al iniciar el desarrollo de todos sus neumáticos, ya sean de verano o invierno, aplica el lema de la compañía 'Servir a la sociedad con productos de calidad superior' y se centra en satisfacer las necesidades de los consumidores.

 

Basándonos en un estudio de segmentación de clientes, está claro que la primera preocupación de cerca del 50% de los conductores es "la seguridad y el control en superficies mojadas".

En este marco, una corta distancia de frenado sobre superficies mojadas es la demanda más importante, seguida de mantener el control en todas las condiciones y de cortas distancias de frenada en carreteras con hielo y nieve.

Al mismo tiempo, la realidad demuestra que la mayoría de los consumidores están condicionados por el coste cuando compran neumáticos, siendo reacios a considerar neumáticos de calidad Premium (aunque puedan estar conduciendo un coche Premium).

Cada vez más se compran neumáticos importados de bajo coste, principalmente chinos. De hecho, las importaciones de neumáticos a Europa desde China casi se duplicaron entre 2007 y 2013, y representaron el 45% de todas las importaciones europeas de neumáticos de 2013.

Asimismo, los conductores tienen un escaso conocimiento sobre neumáticos y poca afinidad con ellos - viéndolos como un producto básico y una compra incómoda - la mayoría de la gente no comprende su complejidad y cree que todos los neumáticos son iguales: redondos y negros. Por este motivo, en torno al 80% de los conductores recurren al proveedor (de coches o de neumáticos) para recibir asesoramiento sobre la compra.

Por otro lado, hay dos cuestiones principales en el mantenimiento del neumático: el desgaste y la presión de inflado.

- Respecto al desgaste, el 25% de los conductores cuyos vehículos se revisaron en las inspecciones de seguridad de neumáticos de Bridgestone en 2012 (28.000 revisiones de vehículos a mano de personal cualificado en toda Europa) estaban conduciendo por debajo del límite legal de 1,6 mm. profundidad del dibujo de la banda de rodadura. Los riesgos de conducir con neumáticos desgastados (pérdida de agarre en superficies mojadas, riesgo de reventones) están bien documentados. En el Reino Unido, el porcentaje de neumáticos que se cambian superado el límite legal asciende al 57%.

- En cuanto a la presión de inflado, en las mismas inspecciones de seguridad de los 28.000 neumáticos, Bridgestone descubrió que el 78% de los conductores estaban conduciendo con neumáticos con una presión por debajo del nivel adecuado. Esta situación compromete la capacidad del conductor de frenar y maniobrar con seguridad, además de consumir más combustible y desgastar los neumáticos mucho más rápido. En España, los fallos en los coches relacionados con los neumáticos, como perforaciones, pinchazos y niveles de presión incorrectos aumentaron en un 14,4% en 2014.

Estas conclusiones prueban, una vez más, que - a pesar de querer seguridad - los consumidores no tienen la actitud para conseguir su demanda número uno.