La innovadora tecnología WaterBoost de Bosch hace uso del agua para ayudar al sistema de inyección de gasolina, reduciendo la temperatura de la cámara de combustión. Así, se consigue una combustión más eficiente, un encendido del motor más rápido y un descenso del 13% en el uso de combustible, así como un incremento del 5% de carga de potencia.

En un vídeo publicado por Bosch Automóvil se puede ver cómo el sistema inyecta una fina pulverización de agua en el circuito de entrada y reduce la temperatura de la cámara de combustión. Ésto reduce la intensidad del golpeo del funcionamiento del motor y permite un tiempo de encendido más rápido, que permite una optimización interna de las operaciones del motor de gasolina.

Además, este sistema Bosch de inyección con agua hace posible diseñar motores con una mayor relación de compresión, que conlleva una reducción de CO2 del 4% en el ciclo de pruebas WLTC.