Después de conocer la reciente denuncia de las autoridades estadounidenses contra Fiat Chrysler por la supuesta utilización de sistemas falseadores de las emisiones, el periódico francés Le Parissien daba la noticia de que, en diciembre, Citroën había recibido los resultados de un informe elaborado por el Centro Conjunto de Investigación (JRC por sus iniciales en inglés), laboratorio que trabaja para la Comisión Europea, según el cual el Citroën C4 Cactus, propulsado por el motor Diesel BlueHDi 100, superaba en más de siete veces las emisiones de óxidos de nitrógeno establecidas en la normativa Euro 6, recoge el periodista Jorge Palacios en su blog MotorScopio.

Según Le Parissien, el JRC había efectuado controles de emisiones en condiciones reales de conducción con el mencionado C4 sobre carreteras españolas e italianas, encontrándose con que los NOx llegaban a niveles de hasta 585 miligramos por kilómetro, cuando la limitación que establece la normativa Euro 6 es de sólo 80 miligramos por kilómetro.

El JCR realizó después controles similares pero en condiciones de laboratorio. Según informa el periodista, mientras la temperatura ambiente durante las comprobaciones se encontraba en la horquilla de 17º a 23º C, las emisiones de NOx eran muy bajas pero, en cuanto la temperatura se salía de ese intervalo, las emisiones se disparaban. Con una temperatura ambiente de sólo 10º C, las emisiones se iban a 133,8 miligramos por kilómetro, mientras que si la temperatura ambiente aumentaba hasta los 30º C, dichas emisiones se elevaban a 281,9 miligramos por kilómetro.

Todo ello condujo a los expertos del JRC a pensar que podía existir algún dispositivo que, en determinadas circunstancias, desactivaba los sistemas montados en el vehículo para mantener las emisiones de NOx por debajo de los límites Euro 6.