El importe de los vehículos usados en España se quedó a las puertas de la estabilidad en 2016, al cerrar el año con un ligero aumento del 1,5%, situándose en los 14.160 euros de media, según recoge AutoScout24 en su “Observatorio europeo de precios”. La plataforma internacional atribuye este tenue incremento al fin del Plan PIVE, que impulsó al alza el precio de los usados en la recta final del año; de hecho, si durante el primer semestre hacerse con un VO salía unos 13.700 euros de media, a partir de agosto el desembolso medio superaba los 14.100 euros.

Por otro lado, la extinción del PIVE generó un aumento de la oferta de coches de más de diez años, que ahora vuelven al mercado en lugar de achatarrarse. Si tenemos en cuenta que en España las ventas están polarizadas entre los seminuevos y los mileuristas (55% del total), la presión de la demanda sobre los coches más antiguos también provocó una inflación en el precio de los modelos más veteranos.

Paralelamente, la recuperación del stock procedente de flotas “sujetó” la subida del precio medio, neutralizando el efecto del fin del PIVE. Desde AutoScout explican que si bien en 2015 no había suficiente oferta de VO procedente de renting para atender la demanda, lo que presionaba al alza el precio, en el transcurso de 2016 la situación se fue equilibrando, lo que explica que el valor de estos modelos, considerados los más atractivos por su relación juventud/calidad/precio, se estabilizara.

“El VO es un reflejo del mercado de VN. Así, de la misma forma que el fin del PIVE ha impedido que 2016 se colgara la etiqueta de año de la auto-recuperación, dejándonos a las puertas de los 1,2 millones de matriculaciones que nos corresponderían como mercado, algo parecido ha ocurrido en el de usados con el precio”, asegura Gerardo Cabañas, director general de AutoScout24, para añadir que “aunque el PIVE no apoya el usado, sí tiene un impacto directo sobre su comportamiento y, en este caso, lo ha dejado también al borde de la deseada estabilidad en precio”.

En un análisis por comunidades autónomas, seis de ellas cerraron en negativo la evolución de sus precios medios en 2016: Aragón, Baleares, Extremadura, País Vasco y la Comunidad de Madrid, que cerró con un significativo descenso del 6,7%. Por su parte, las comunidades que mejor se comportaron fueron Canarias, Murcia y Cantabria, con un alza del 9,8% cada una, seguida de Castilla-La Mancha, con un incremento del 7% en 2016.