Los vehículos Honda modelos Accord, Tourer, City, Civic, CR-V, Jazz, Legend, Pilot y Ridgeline, fabricados en el año 2009, pueden tener un problema en el propulsor de nitrato de amonio empleado en el módulo de airbag, que se puede degradar con el paso del tiempo debido a los ciclos de calentamiento y a la exposición a la humedad.

En caso que el airbag se active tras un accidente, la bolsa se puede inflar en exceso como consecuencia de una combustión muy agresiva del propulsor. Como resultado, el exceso de presión puede dañar el cuerpo del inflador y los fragmentos de metal pueden llegar a atravesar la bolsa de aire causando heridas a los ocupantes.

Una de las últimas alertas de Aecosan informa de que la empresa Honda Motor Europe ha comunicado a las autoridades de Consumo de la Generalitat de Cataluña el problema del vehículo y las medidas que voluntariamente ha adoptado, consistentes en contactar con los propietarios afectados para revisar y reparar sus vehículos.