La Asociación Nacional de Vendedores de Vehículos a Motor, Reparación y Recambios (Ganvam) ha pedido al Gobierno una reforma integral del Real Decreto que regula la actividad de los talleres, ya que no responde a la situación actual de la posventa tras más de 30 años en los que han entrado en juego nuevos modelos de negocio que, como los talleres móviles o boxes, generan competencia desleal al sector.

Según el presidente de Ganvam, Juan Antonio Sánchez Torres, “la antigüedad del parque y los años de crisis han dejado en el consumidor una hipersensibilidad al precio, que obliga al sector posventa a lidiar con la competencia desleal de talleres clandestinos y nuevos modelos de negocio que viven en un limbo legal en cuanto a obligaciones de consumo, prevención de riesgos o medio ambiente”. En una rueda de prensa ante los medios, Sánchez Torres, señaló que los talleres móviles “ofrecen servicios en casas, garajes o jardines privados como si fueran una especie de UVI móvil, y los boxes, que fomentan el 'do it yourself' como si arreglar un coche fuera como montar un mueble de IKEA”.

Ninguna autonomía ha regulado sobre los talleres móviles y son ocho las Comunidades Autónomas (Galicia, Asturias, País Vasco, Cataluña, Aragón, C. Valenciana, Madrid, Extremadura, Andalucía y Castilla-La Mancha) las que han intentado armonizar sobre este tema, pero que, según Jaime Barea, director del Departamento Jurídico de Ganvam, “sólo han replicado el Real Decreto 1457/1986 estatal al 99%”, basándose en las leyes de asistencia en carretera. “El tema de talleres móviles y boxes es urgente para nosotros y debería reformarse en 2017. Queremos que todos jueguen con las mismas reglas, sin quedar al margen de los talleres que sí están sometidos a la normativa”, apostillaba Barea.

Más medidas en el Real Decreto

Pero también existen otras medidas que Ganvam exige que se tomen en cuenta en la reforma legislativa pedida a la Administración:

- La obligatoriedad de comunicar telemáticamente al Registro de Vehículos de la DGT el kilometraje de los coches que reparen, con el doble objetivo de perseguir la lucha contra el fraude y proteger los derechos del consumidor. Asimismo, es necesario incorporar en una normativa de carácter estatal la exigencia de llevar a cabo una reparación en un taller inscrito en el Registro de Talleres para acudir nuevamente a la ITV tras ser rechazado en una inspección por un defecto grave.

- Armonizar todos los cambios en materia medioambiental y en gestión de residuos de manera expresa en el Real Decreto de Talleres, terminando con la maraña de normas europeas, nacionales, autonómicas y locales que complican enormemente su cumplimiento. Entre tanto, la patronal ha dado un paso al frente editando el Libro Verde, que será la hoja de ruta de los talleres para realizar una correcta gestión de los residuos, en un intento por evitar sanciones económicas que comprometan todavía más la rentabilidad de la posventa, explicaba Tomás Herrera, director general de Ganvam.

- Extender a los talleres la reforma fiscal que se está planteando el Gobierno, con la aplicación de un IVA reducido para las reparaciones que afecten a la seguridad vial, evitando que los conductores busquen alternativas a bajo precio en los talleres clandestinos. De esta forma, se contribuirá a incrementar el volumen de reparaciones a la vez que se evitará reducir la recaudación pública por esta rebaja del IVA, por no hablar, según Ganvam, de la eficacia que tendrá para contrarrestar el fraude por IVA de los talleres ilegales, cifrado en más de 230 millones anuales.

- Prohibir por ley la reparación ilegal también contribuirá a defender la actividad del taller. De esta forma, para cercar definitivamente los centros clandestinos, hay que seguir defendiendo la prohibición expresa de la reparación ilegal en el Reglamento General de Circulación, en normativas autonómicas y en ordenanzas municipales. “Estamos ante una demanda histórica que el Proyecto del Reglamento General de Circulación recogía en su borrador inicial pero que se retiró por considerar que esta medida no afectaba a la seguridad vial”, cuando para Ganvam rodar con un coche con piezas de dudosa homologación o con una reparación sin garantías tiene un impacto directo en la seguridad.

- Mejorar la relación entre talleres y aseguradoras, ya que estas últimas “tratan de imponer el precio de mano de obra, baremos y peritaciones que rebajan en hasta un 40% el tiempo de reparación que emplean los centros, así como descuentos no negociados en piezas de recambio”, señalan desde Ganvam.

- La articulación de planes de incentivo al achatarramiento, que permitan al comprador adquirir un coche nuevo o un usado de hasta cinco años a cambio de la entrega de un modelo de más de diez años. Supondrían también un balón de oxígeno para los talleres, al favorecer la renovación del parque con la entrada de vehículos más jóvenes.

- Por último, ante un escenario cambiante como el que vive el sector, donde factores como la conectividad y el coche autónomo están revolucionando la forma de utilizar el coche, la Administración debe favorecer un marco regulatorio flexible y adecuado que, entre otras cuestiones, garantice la libre circulación de los datos que generan este tipo de vehículos, con el fin de que los talleres también puedan utilizarlos para tomar decisiones comerciales y así ser capaces de fidelizar a un cliente cada vez más cautivo, más independiente y más digital.