La Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles (ACEA) ha compartido con los medios de comunicación sus expectativas de mercado y algunas de sus recomendaciones políticas para el próximo año. “Al contrario de muchos titulares de prensa, y a pesar del Brexit o el referéndum italiano, la confianza del consumidor, hasta el momento, se mantiene fuerte”, ha explicado el presidente de ACEA, Dieter Zetsche.

Las ventas de turismos en la Unión Europea crecieron un 6,8% el año pasado, con lo que el número total de vehículos vendidos ascendió a 14,6 millones de unidades, el volumen más alto en nueve años. Sin embargo, se espera que la incertidumbre eclipse estos datos en 2017, cuando es probable que, con un crecimiento en torno al 1%, se produzca una desaceleración en las ventas de automóviles de la UE, según estimaciones de ACEA.

“Mucho dependerá de la evolución de las condiciones macroeconómicas y de los acontecimientos políticos, pero esperamos que nuestro mercado se mantenga estable. Por lo tanto, instamos a la UE a que prosiga sus esfuerzos para garantizar un acceso equitativo al mercado global”, ha destacado el presidente de la patronal automovilística.

El año 2017 también marca la entrada en vigor la legislación completa sobre pruebas de emisiones: una prueba actualizada de laboratorio para la medición de contaminantes y emisiones de CO2 de los automóviles (WLTP) y el primer paso de una nueva prueba para medir las emisiones contaminantes en condiciones reales de conducción (RDE). “Tanto la WLTP como la RDE son medidas esenciales para volver a ganar la confianza de los clientes”, pero, según Zetsche, “ambos necesitan una correcta aplicación”.

En el ámbito de las pruebas en condiciones reales de conducción, la Comisión Europea ha de publicar todavía el cuarto y último paquete de medidas que, entre muchas cosas, establecerá los procedimientos para las pruebas de control en el uso de los vehículos, además de aclarar cómo se abordarán las deficiencias de las herramientas de análisis de datos.

En cuanto a WLTP, el presidente Zetsche ha señalado que un factor clave para el éxito será la información al consumidor. “Y los políticos también deben asegurarse de que el cambio hacia WLTP no afectará a los impuestos sobre los vehículos mediante el aumento de los costes para los consumidores”. En este sentido, ACEA ha publicado un folleto que explica la transición a WLTP, que también incluye recomendaciones políticas para salvaguardar una transición suave para esta prueba más precisa.