La escalada del precio de la electricidad impactará de lleno en los costes de aquellos autónomos que tienen un pequeño negocio cuya factura se incrementará entre 750 y 1.000 euros más al año. Asociaciones y expertos piden que el Gobierno rebaje sus impuestos.

El precio de la luz está alcanzando estos días máximos históricos. Una escalada que viene de lejos y que impactará de pleno en el recibo de la luz de los 3,25 millones de autónomos que verán cómo su factura de la luz se incrementará entre 750 y 1.000 euros anuales.

La situación preocupa y mucho al colectivo, que alerta de la pérdida de competitividad que supondrá para los pequeños negocios que, lejos de repercutir la subida, asumirán los costes. “El aumento de la inflación motivado por la subida de los productos energéticos tiene como efecto que los autónomos pierdan poder adquisitivo, ya que se encarecen sus costes de producción de una manera muy significativa y no siempre se pueden repercutir estos incrementos en el precio final del producto o servicio”. Así lo ha explicado el presidente de la Federación Nacional de Asociaciones de Autónomos (ATA), Lorenzo Amor, que además ha puesto el acento en la “asfixia” que el encarecimiento del coste de la luz está suponiendo para familias, empresas y autónomos.

Desde Podo -comercializadora independiente de luz y gas 100% renovable- calculan que el incremento oscilará entre el 13% y el 16%. “La subida afecta a la parte variable de la factura, que en el caso de los autónomos y los pequeños comercios supone entre el 60% y el 65%”, ha detallado Joaquín Coronado, consejero delegado de la compañía.

Los cálculos de Upta (Unión de Profesionales y Trabajadores Autónomos) determinan un aumento de hasta el 20%, que afectará de forma más punzante en algunos negocios particularmente sensibles como el de los talleres de reparación de vehículos. Aunque la Asociación de Talleres de Reparación de Vehículos de Zaragoza (Atarvez) considera que es pronto para valorar el impacto que tendrá en el sector, sí apunta a que "afectará más a los negocios de chapa y pintura". Los talleres son grandes consumidores de energía.

A este respecto, la Federación Nacional de Asociaciones de Autónomos (ATA) ha lanzado un mensaje al Gobierno, “es necesario bajar el IVA de la luz, ya que es un producto de primera necesidad para las familias y los autónomos”. De aplicarse el tipo superreducido del 4% el ahorro medio para las familias sería de 130 euros según los cálculos de la asociación de consumidores Facua.