Como consecuencia de la bipolaridad española entre coches viejos o nuevos, los vehículos de entre seis y diez años sólo suponen el 26% del parque. Es, sobre todo, en los concesionarios donde más impacta esta situación, ya que las reparaciones de coches de hasta cinco años representan el 58% de su cuota de mercado, casi dos de cada tres. Superada esta edad, el concesionario pierde un 30% de cuota frente al taller multimarca, descendiendo hasta el 28%, según el informe “El futuro de la Posventa”, presentado por Audatex en el Congreso de Faconauto.

En este contexto, una solución pararía por la importación de vehículos de mediana edad, sobre todo de mercados como los del norte de Europa donde el parque es más joven. Teniendo en cuenta que estos coches pasarán a ser el 15% del parque en cinco años, se necesitarían alrededor de dos millones de vehículos para compensar esta tendencia, indica el estudio, lo que ayudaría a que los concesionarios tuvieran más masa crítica de clientes para sus talleres y no limitaran su posventa a los coches nuevos o seminuevos, aunque lo mismo sucede con los multimarca, que podrían aumentar su cuota aún más en esta franja.

Al mismo tiempo, esta vía impulsaría en paralelo el negocio de vehículo de ocasión, precisamente en el segmento de “vehículos más deseados” que son los de entre cinco y diez años; de hecho, Audatex indica que su menor oferta ha hecho que su precio se revalorice, de manera que si en 2015 un vehículo de ocho años perdía un 75% de su valor, ahora se deja un 66%.

Las reparaciones crecieron un 1,4% en 2016

En cuanto a la elección de taller, la mayor parte de coches jóvenes acude al concesionario y los vehículos viejos optan por el multimarca por una cuestión de precio, mientras que los coches de mediana edad representan una oportunidad rentable de negocio para ambos canales. Y es que una de cada cuatro reparaciones en la actualidad se dan en estos coches, que recorren unos 18.000 kilómetros al año, por encima de la media.

“Son coches que no están parados, como ocurre con los más viejos, incorporan ya de serie un estimable paquete tecnológico, etc. y, por tanto, representan un tipo de cliente muy atractivo para el taller al tratarse aún de reparaciones rentables en muchos casos”, apunta José Luis Gata, responsable de Mercado Posventa de Audatex.

Sin embargo, los coches nuevos son los que realmente permiten a los talleres crecer en reparaciones, un 1,4% en 2016, dejando atrás años de caídas ininterrumpidas. La recuperación económica del país y el aumento de las matriculaciones en 2015 y 2016, cuando se volvió a superar el millón de unidades vendidas, permitió a los talleres mejorar sus ingresos un 2,2%, ya que son los coches nuevos los que acuden más al taller y les aportan mayor rentabilidad.

Audatex prevé que los talleres afronten los dos próximos años con un estancamiento de las reparaciones, y no será hasta 2019 cuando se vuelvan a registrar crecimientos, que superarían el 2%. Ésto se debe a que en 2017 y 2018 alrededor de tres millones de vehículos cumplirán diez años, pasando a formar parte del segmento menos atractivo para el taller.