Gracias a la ampliación de su gama con 100 árboles de transmisión para los modelos más populares, Meyle facilita la labor de los talleres de manera que puedan satisfacer las exigencias de calidad de sus clientes respecto a que estos componentes están expuestos directamente a las fuerzas provenientes de la caja de cambios. Además, las fuerzas de compresión y extensión de los elementos de suspensión actúan sobre las articulaciones y los fuelles de goma.

Los fuelles de los árboles de transmisión se encuentran sometidos a grandes esfuerzos durante la conducción, se desollan y pueden quebrarse en el peor de los casos. Como resultado, la grasa necesaria para la lubricación de las articulaciones se escapa sin obstáculos, dando lugar a que la suciedad y la humedad penetren. Al reemplazar un eje de transmisión, es esencial, según Meyle, que los talleres dispongan de materiales de la más alta calidad.

Los árboles de transmisión Meyle-Original se fabrican de acero específicamente forjado para estos modelos y la grasa utilizada responde a las exigencias de las cargas elevadas. Por su parte, las abrazaderas de fijación, de la calidad del equipo original, garantizan una fijación segura de los fuelles de goma. Cada eje de transmisión Meyle-Original es examinado y probado conforme a criterios preestablecidos.